No he escrito por cosas de la maternidá, como quien dijera: mi guatonita se enfermó. Debo dar gracias a Dios que ha sido bastante sana, se come toda la comida, tiene un desarrollo normal a su edad, y, no cachamos de aonde, es más grande de lo normal. Y hermosa.
Pero el papá es entero ñecla y lotra vez le dio
faringoamigdalitis, a mi me dio un poquito y a mi mostra le dio con todo. Sumándole que somos primerizos en estos de ser papás, más sufre la pobre.
El sábado de repente le dio fiebre y como no le bajaba, partimos a urgencias, a la clínica donde nació. Esperamos un rato eso sí, porque si una va con el crío recién afiebrado te miran con cara de "entero agilaos" y te explican con manzanas que hay que esperar a que la enfermedá se pronuncie. (Nos pasó ya, por eso).
Gueno, llegamos el domingo de madrugada con algunos remedios pa la mostra, pero pasando los días no mejoraba, como lotra vez que le dio amigdalitis pero se le pasó arturo. Esa vez jugó con una niñita de dos años que tenía la enfermedad. La verdad es que sus papás no son muy preocupados y evitamos toparnos con ella, de hecho le pusimos "la epidemia". Obviamente no es su culpa, pero de que es epidemia con patas, lo es.
Pal que no tiene hijos y no ha ido a urgencias, les cuento que puta que teni que tener paciencia. Tuvimos cuea, porque no esperamos mucho rato; estaba más colapsado en adultos. Cáchense que el Gato nos pasó a buscar a las 5 de la tarde (ayer) y llegamos a las 12 de la noche a la casa.
La mostra está grande (hoy cumple 11 meses!!!) y ya cacha que viene un médico y le hace gueas que no le gusta. Y llora y patalea. Entonces una que hace: entrai al box, empelotai a la chanchi, viene un loco que le toma la temperatura (por la axila que no sirve pa na, pero en fin), le pone esa cuestión en el dedo pa cachar sus palpitaciones y la onda, la guatonita hermosa llora y llora... puro cansancio. Viene el o la pediatra, indica los exámenes y te quedai esperando que vengan a hacerles los famosos examenes.
Y gueno, una vez hecho los exámenes, hay que esperar los resultados. Entonces del box pasamos a observación de pediatría, donde había una niñita bien simpática que parece que tenía infección urinaria. Conversé con la mamá (una cabra más joven) y me contó que ella no estaba con el papá (cosa que ya habíamos cachado con el Gato) y que lo había traído para que supiera como son las cosas, que era entero mamón y que su familia valía callampa. Le dije que era mejor no tener un gueón así de pareja, que mejor aperrar sola y que si era por la familia del hombre del lado, nadie está libre (una vez pa los vivos). Ellos se jueron, con el Gato nos turnamos para ir a comer algo a la cafetería, la chanchi riéndose, caminando (ya da hartos pasos) y llegó un niñito con el famoso
virus sincicial. Después le preguntamos a la pediatra que onda, y nos dijo que a más de un metro de distancia no pasaba nada.
Llegaron los resultados de los exámenes, la chanchi terrible de sana, un par de remedios y pa la casa. La pulenta que estaba tan cansada que me tiritaban los brazos y mi tolerancia era CERO. Y típico cuando una está raja, me costó quedarme dormida.
Así con la cosa, la mostra hoy amaneció mejor, el Gato se fue a trabajar con las medias ojeras y yo no saco a mi hija ni pa ir a comprar el pan, es decir, estoy como monja de claustro hasta nuevo aviso.
Aparte: quiero agradecer a los lectores anónimos del blog, aclarar que cuando hablo de los
sapos culiaos me refiero a gente que perteneció a mi vida en el pasado y que me leen de puros sapos culiaos nomás que son, pa' cachar si estoy mal y ponerse alegres con eso. Les digo altiro que soy entera feliz y que estamos todos guatones, lero lero.
Yao los vemos.