
Como soy entera guena pa comer dulces y con el embarazo me dio mucha ansiedad, me dije a mi misma: ¿hai visto esas embarazadas guatonas con el marido idem al lado? ¿No es cierto que se ven horrendos? Así es, me respondí. Y partí a la nutrióloga.
Me costó encontrar, porque todos se van de vacaciones en estas fechas, incluso todo febrero. Sumándole a la pega que me cuesta pedir permiso para salir entre horas… al final me demoré como tres semanas en ir.
Según el cálculo del imc (se los dejo para que se pongan contentos o tristes, según cada uno) si no estuviera embarazada tendría un leve sobrepeso, cuestión que ya sabía. Pero estos índices con el embarazo son más exigentes, soy obesa. Primera vez en mi vida que sé que soy obesa.
Probablemente si ustedes me ven en la calle o si ya sapearon mi foto del post anterior dirán: “que exagerada” o “la verdad que la cagó pa estar guatona”. Para los primeros, les explico: si seguía engordando como lo estaba haciendo hasta ahora, iba a llegar al 9 mes de embarazo como ballena, ni más ni menos. Linda me iba a ver. Además que con el parto una pierde 4 kilos apenitas, pero la grasa acumulada sigue. Y con la guagua en brazos tendría que seguir usando maternales: no gracias. Por eso es ahora que hay que detener mi cerdismo. Y para los segundos, les aviso de una que no me importa lo que los demás piensen de mí, la pulenta que no.
La cosa es que tengo una dieta de 1500 calorías diarias, para nada restrictiva; lo bueno que me ordena lo que comer, además que tengo que caminar mínimo 30 minutos diarios. Lo que pasa es que yo no soy deportista, prefiero leer un buen libro o ver una excelente película, o flotar nomás en la piscina. Además que la pega más el embarazo me hacen andar más cansada y si un día amanezco mal genio (porque parezco bipolar últimamente) me cansa que me llamen pa puras gueas o si mi jefe está mal genio me dan ganas de patearlo en el suelo con estoperoles, la dura que sí. Y todo eso, cansa.
Y sobre las ideas que me dieron acerca de sortear un libro (gracias!) me da su resto de pudor, la dura que sí. No cacho si el libro lo venden en la Sech, tendrían que llamar y preguntar. Pero una parte del cuento sí lo publiqué aquí, ya varias cachan cuál es.
Por primera vez obesa, yao los vemos. (Espero ser ex obesa luegito).


































