Hoy me llaman por teléfono todos los jefes, me regalan flores y me llegan tarjetas virtuales. Porque yo también soy secretaria.Venía en el auto pensando en las cosas de la vida porque jamás pensé en serlo. A decir verdad, nunca tuve muy claro qué hacer una vez que saliera del colegio, sólo me gustaba leer y escribir. Igual que ahora nomás.
La cosa es que me puse a estudiar Derecho y al tercer año dije hasta aquí nomás llego. Era una alumna bastante mediocre (me gustaba Historia del Derecho harto eso sí) y mi papá, sabiamente, me dijo que me pagaba una pura cuestión más. Entonces me puse a buscar y pensaba que sí ya tenía 22 años y volvía a estudiar otros cinco años más recién cerca de los 30 me iba a independizar y esa guea si que no me gustó. Entonces me jui al Manpower. Me fue terriblemente bien porque de estudiar todo el día a estudiar 3 hojitas para una prueba era entero papa. No falté jamás a clases aunque era como colegio de monjas en esos años: no dejaban entrar hombres, las profesoras te vivían corrigiendo la postura, que no comas chicle, entre otros. No tengo amigas de esa época porque era todo tan raro para mí, que siempre estuve en un ambiente mixto de pronto ver puras minas que se peleaban por puras gueas y un día eran íntimas y al otro se odiaban. Lo bueno que como jui guena alumna pude hacer la práctica en forma interna y terminé el año con sueldo de secre. Y lo primero que hice fue comprarme lentes de contacto, cosas que mis papás nunca hicieron porque yo era entera destrozona. Ahora un resto menos.
Y así comencé a ganar plata y tener cuenta corriente cuando mis amigos todavía estudiaban y me tuve que mamar la cara de que yo era penca de mucha gente porque soy secretaria, esa onda que te miraban en menos. Incluso una vieja bigotúa (la tía bigote) me dijo que penca lo que había estudiado, como que la había cagado. En fin. Otra vez un grupo de agueonaos hicieron un brindis porque eran todos profesionales y me miraron con cara de pucha que lata que tú no.
Igual me ha costado aceptar mi destino de agilamiento nomás. No ha sido fácil para mí como el autoaceptarme en esta pega, porque me gustan otras cosas. Y he estado en trabajos donde no te valoran, pero ahora con el tiempo he entendido que los errores eran culpa mía que no paraba los carros y que de pura gueona no cobraba más. Hasta que renuncié donde los gringos y me puse a pedir más plata y llegué a esta pega. Y me gusta este trabajo, la gueá rara. Es que con la plata que me gano, más los beneficios que tengo, puedo hacer las cosas que me gustan. Y hago bien mi pega, encuentro yo. Me mando hartos condoros igual, porque a veces soy media volá.
En la evaluación del año pasado uno de mis jefes me dijo que yo tenía dos cualidades muy buenas: buena presencia y buen trato. Y me deprimí, porque me hubiese encantado que me dijera que yo era inteligente y rápida, por decir algo. Pero después caché que esas cualidades son importantes para el puesto que tengo y la gente que veo, ya que "topé techo" como quien dijera, soy así como ser la secretaria de la Presidenta. Entonces por lo mismo yo no veo papeleo latero ni facturas ni nada de eso que muchos verán en muchas de las secretarias que los rodean, de hecho tengo poca pega en general y leo el diario y navego en internet y cero rollo, pero mis responsabilidades son otras y sobre todo la información que manejo es enteramente y terriblemente confidencial. En serio.
Debe ser que tengo 35 años, que con el Gato me siento 100% plena que he ido como entendiendo muchas decisiones que tomé que me hicieron llegar hasta acá. Igual ahora soy traductora y tengo un diplomado de la Católica para secres asi es que soy entera bacán. Y también se agradece el cambio respecto al rol que nosotras tenemos en la "gestión empresarial", porque eso de escribir cartitas y contestar el puro fono ya quedó atrás. Y gracias al haber estudiado en Manpower siempre se me abrieron todas las puertas pa las pegas.
Tengo un montón de historias pa' contar, pero ya está gueno ya.
Feliz día a todas las secres.
Yao los vemos.















