martes, julio 20, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXIX: Los pediatras.

Con este clima maricón (puta que extraño el verano!) y los virus que andan en todos lados, la chanchi se enfermó. Primero fue una faringoamigdalitis, y luego un resfrio con cuarquier moco.

Al principio fuimos a urgencias (ya lo conté, nunca tan latera) y lotro día tosió con pollo, entonces pedí hora con su pediatra (cero posibilidad) entonces le dije a la lola que me diera con cualquier otro pediatra.

Resultó que esta señora es cero empática con las guaguas, o quizás estoy acostumbrada con la doctora Gloria - que la ve de los 10 días- que le habla, le canta y le explica lo que le hará. Y gueno, mi chanchi tiene su genio y como ya está chata que la empeloten, la revisen y la vuelvan a vestir, se puso a llorar a todo chancho.

¿Qué pasó? Que la doctora esta me dijo que tenía que dejarla crecer, que no tenía que tomar en cuenta las pataletas, que estaba muy regalona y listo. Por supuesto no la pesqué mucho. Y aunque me cargó que no fuera empática con la chanchi (por algo son pediatras), quedé conforme con su diagnóstico.

Y como siempre digo que prefiero ser mamá alharaca que descuidada, noté que la chanchi tosía mucho y tenía CUALQUIER moco, entonces pedimos hora con la doctora Gloria (la secretaria se paletió porque estaba copada) y le conté que la otra pediatra me había retado su resto. Y la doctora Gloria me dijo que ella pensaba que si era un error por exceso de amor, no importaba. Entonces nos contó que ella trabaja en el J. J. Aguirre y que llegan niños de 15 años con leucemia y se mueren, y que como cada día ella ve esas realidades, hasta con sus propios hijos es así: querendona. Les pregunta cómo están, como se sienten, no como les va en el colegio, por ejemplo.

No cacho cómo seré cuando mi mostra sea grande y también esté su hermano o hermana (no todavía, pero ya vendrá). Pero no muy lejano a lo que la doctora Gloria me dijo, porque mi papá era así con nosotros, y tan penca no salimos.

Pero gueno, la cosa es que no cacho para que se dedican a la pediatría si no pescan a sus pacientes: las guaguas. La dura que no entiendo. Es como las parvularias apestás con los cabros chicos, enteras agilás.

En fin, la mostra está mejor, mañosa y todo, llena de amor, que es el motor de la vida, ¿onofre?

Yao los vemos.

jueves, julio 15, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXVIII: La tonta camioneta





Al Gato por su pega le pasaron la pulenta camioneta. Yo lo gueveo y le digo que tiene que subirse con un piso. Y no es talla, de hecho me cuesta caleta subirme o bajarme con la chanchi en brazos.




Lo gueno es que nuestro humirde tocomocho es para mi nomás. Bueno, para mi y mi chanchi. Claro que ahora lo hemos usado pa puro ir a la pediatra, pero apenas venga el guen clima, no nos parará nadie.



La cosa es que el trato ha cambiado gracias a la camioneta. El trato comercial, como quien dijera.



Sipoh, si cuando antes nos estacionábamos con nuestro auto entero viejo (pero bueno eso sí) nadie nos pescaba, ahora corren a ofrecernos cagás innecesarias. O el otro día que el Gato llevó a Jacinto (nuestro gato mascota, porsiaca) a la veterinaria porque estaba haciendo caca con sangre y le ofrecieron hasta un spa de gatos poco menos. Porque obvio, si te ven en la tonta camioneta de nose cuantos millones, se supone que ganai las moneas como para comprártela.



Es que no es nuestro caso. Es decir, podríamos tener un auto del año y 0 kilómetro pero encalillaos hasta las recachas. Y no, gracias. No tenemos na, pero tampoco tenemos deudas. Algo es algo.



En todo caso el Gato siempre le explica a los lolitos que nos ofrecen gueas que la camioneta se la pasaron en la pega. Somos pobres y flaites con auto emprestao nomás.



Igual la gente que gasta tanta plata en autos y se encalilla caleta por tenerlos y deja otras cosas de lado tienen mi total y absoluto repudio. Enteros arribistas, y comen puros fideos el resto del mes. Pero alguna vez ya escribí sobre esto, y gueona latera si que no soy.



Yao los vemos.



miércoles, julio 14, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXVII: Pa variar se me olvidó.


El 12 de julio del año 2005 escribí mi primer post. Chuata queridos lestores, ¡han pasado 5 años ya!

Han pasao caleta de cuestiones en estos cinco años. Resumiendo: era muy muy mega infeliz y rompí con eso, me jui a vivir sola, encontré trabajo, carretié hasta que me dio puntá, tuve cumpleaños felices, me enamoré del Gato, le sacamos brillo al ombligo y tuve a mi mostra hermosa.

Y gueno, si quieren leer con detalle, tiene que puro buscar mi antiguo blog, cuando mi nick era "FuriosaCanifru".

Porque todo eso me parece tan lejano y ya es historia pasada, gracias a Dios.

Igual quería celebrar estos cinco años con mi dominio propio, pero por falta de tiempo (cosas de la maternidá) y de moneas (ahora soy mantenida) tendré que posponerlo.

Asi que un salú por mi y mis cinco años en la blogósfera, y que sean caleta más!!! (Esta frase la encuentro entera egocéntrica, pero no la borraré por ser una celebración).

Yao los vemos.

lunes, julio 12, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXVI: El sábado salí.

Después de pasar toda la semana encerrá por la enfermedá de mi mostra (lea el post al respecto pa' que se ubique) estaba chata, apestada, aburrida y todos los sinónimos del mundo que sirvan. No salí ni para comprar el pan, esa onda.

Quiso la guena fortuna que mis amigas virtuales (ahora no, obvio) de Zancada organizaran una junta pa este sábado. Digo "amigas virtuales" como para dar un contexto, porque de tanto postear en Zancada como que una se ubica, con algunas comenzamos a ubicarnos en facebook y luego nos conocimos de verdad. Nunca tan loser pa' tener puras amigas virtuales.

Y gueno, el sábado puro quería que fueran las 4 ó 5 pa' irme. Pero el Gato (que es entero maestro chasquilla) le dio con hacer una bodega y fue a comprar los materiales y después descagó la camioneta y después guardó los materiales porque el clima no estaba pa' trabajar al aire libre... se demoraba caleta.

Finalmente me pude ir. Dejé al Gato y a la chanchi viendo los Backyardigans y partí pal metro. Y una vez ahí pensé: chucha, estoy sola y voy a un carrete. Me miré a mi misma, con mis pulentas zapatillas, vestida como yo quiero, sentada como cualquier persona, a una hora que estoy en la casa preocupándome de calentar la comida de mi mostra o que juegue o cambiarle los pañales o hacerla reir. Y no poh, no estaba en onda maternidad, estaba en onda "la personal". Tiempo para mí nomás.

Es que ustedes no cachan lo que es estar todo el día con la mostra en la casa. Yao, no los voy a latear con mis historias maternales, pero la pulenta es que mi vida personal pasó a segundo plano. Es mi elección, pero igual es duro a veces.

Me bajé del metro, caminé, me junté con la socia Nat y la socia Choco, y yo ni pensaba en la mostra ni nada. Piensen que soy mala madre o la guea que se les ocurra, pero se me olvidó todo por esas horas. Llegamos al depto, preparamos las pizzas, llegó el resto del grupo (la Lore, la Dani y la Nacabu) y nos pusimos a comer, a reírnos, a conversar, incluso me tomé como tres fanshop.

Les puede sonar entero agilao escribir sobre una salida entera piola de un día sábado. Pero cáchense que el año pasado para esta época estaba a punto de parir (sino me cree lea aquí), asi que si suman llevo encerrá y a pura maternidá cerca de dos años.

Así con las cosas de la maternidá poh.

Yao los vemos.

jueves, julio 08, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXV: Un poco de ego.

Igual tengo contador de visitas pa' cachar cuanta gente me lee, pero no lo reviso casi nunca. Es que me gusta pensar en mi blog como una picá, asi como cuando una llega a un restaurante gueno y barato porque alguien fue y te contó.

Y gueno, mal que mal cumpliré 5 años blogueando y de seguro harta gente me cacha porque me lee hace tiempo. De hecho, muchos "amigos" que tengo en facebook son blogueros. En realidad son hartos.

Ahora el tuiter. Yo lo tengo pa' que cualquiera me siga, total, no hay nada privado. Y hoy día me llegó el correo avisándome que una persona que no cacho me seguía, me metí a su perfil y sapié su página web, cosa que siempre hago, la verdad. Y sorpresa mía, es una web dedicada a la mujer y en una sección hablan de su humirde bloguera, yo.

Bonita sorpresa, porque la periodista (de seguro debe serlo) escribe rebien de mi blog -lo que agradezco- y me tira hartas flores, lo que me puso recontenta.

Estaba en la duda si escribir o no de esto en mi blog, porque me molesta la gente que se cree la raja y la onda, pero igual tengo mi ego literario, y quería compartirlo con mis lestores guena onda.

Acá el link: http://www.mujerviva.cl/el_dato/craonicas-de-una-chilena.html

Yao los vemos.

miércoles, julio 07, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXIV: En urgencias.

No he escrito por cosas de la maternidá, como quien dijera: mi guatonita se enfermó. Debo dar gracias a Dios que ha sido bastante sana, se come toda la comida, tiene un desarrollo normal a su edad, y, no cachamos de aonde, es más grande de lo normal. Y hermosa.



Pero el papá es entero ñecla y lotra vez le dio faringoamigdalitis, a mi me dio un poquito y a mi mostra le dio con todo. Sumándole que somos primerizos en estos de ser papás, más sufre la pobre.



El sábado de repente le dio fiebre y como no le bajaba, partimos a urgencias, a la clínica donde nació. Esperamos un rato eso sí, porque si una va con el crío recién afiebrado te miran con cara de "entero agilaos" y te explican con manzanas que hay que esperar a que la enfermedá se pronuncie. (Nos pasó ya, por eso).



Gueno, llegamos el domingo de madrugada con algunos remedios pa la mostra, pero pasando los días no mejoraba, como lotra vez que le dio amigdalitis pero se le pasó arturo. Esa vez jugó con una niñita de dos años que tenía la enfermedad. La verdad es que sus papás no son muy preocupados y evitamos toparnos con ella, de hecho le pusimos "la epidemia". Obviamente no es su culpa, pero de que es epidemia con patas, lo es.



Pal que no tiene hijos y no ha ido a urgencias, les cuento que puta que teni que tener paciencia. Tuvimos cuea, porque no esperamos mucho rato; estaba más colapsado en adultos. Cáchense que el Gato nos pasó a buscar a las 5 de la tarde (ayer) y llegamos a las 12 de la noche a la casa.



La mostra está grande (hoy cumple 11 meses!!!) y ya cacha que viene un médico y le hace gueas que no le gusta. Y llora y patalea. Entonces una que hace: entrai al box, empelotai a la chanchi, viene un loco que le toma la temperatura (por la axila que no sirve pa na, pero en fin), le pone esa cuestión en el dedo pa cachar sus palpitaciones y la onda, la guatonita hermosa llora y llora... puro cansancio. Viene el o la pediatra, indica los exámenes y te quedai esperando que vengan a hacerles los famosos examenes.



Y gueno, una vez hecho los exámenes, hay que esperar los resultados. Entonces del box pasamos a observación de pediatría, donde había una niñita bien simpática que parece que tenía infección urinaria. Conversé con la mamá (una cabra más joven) y me contó que ella no estaba con el papá (cosa que ya habíamos cachado con el Gato) y que lo había traído para que supiera como son las cosas, que era entero mamón y que su familia valía callampa. Le dije que era mejor no tener un gueón así de pareja, que mejor aperrar sola y que si era por la familia del hombre del lado, nadie está libre (una vez pa los vivos). Ellos se jueron, con el Gato nos turnamos para ir a comer algo a la cafetería, la chanchi riéndose, caminando (ya da hartos pasos) y llegó un niñito con el famoso virus sincicial. Después le preguntamos a la pediatra que onda, y nos dijo que a más de un metro de distancia no pasaba nada.



Llegaron los resultados de los exámenes, la chanchi terrible de sana, un par de remedios y pa la casa. La pulenta que estaba tan cansada que me tiritaban los brazos y mi tolerancia era CERO. Y típico cuando una está raja, me costó quedarme dormida.



Así con la cosa, la mostra hoy amaneció mejor, el Gato se fue a trabajar con las medias ojeras y yo no saco a mi hija ni pa ir a comprar el pan, es decir, estoy como monja de claustro hasta nuevo aviso.



Aparte: quiero agradecer a los lectores anónimos del blog, aclarar que cuando hablo de los sapos culiaos me refiero a gente que perteneció a mi vida en el pasado y que me leen de puros sapos culiaos nomás que son, pa' cachar si estoy mal y ponerse alegres con eso. Les digo altiro que soy entera feliz y que estamos todos guatones, lero lero.



Yao los vemos.

jueves, junio 24, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXIII: De cuando salí con minos.

Lotra vez en Zancada hubo un post que hablaba de la vez que una se había agarrado un mino, pero objetivamente mino. Es decir, no el gil que a ti te gusta y lo encontrai entero rico. Y gueno, como caché que cuando escribo de mi época de soltería se cagan de la risa y se entretienen, les contaré de mi experiencia con mijitos ricos.


La primera experiencia es de mi segunda soltería. Con mi hermana fuimos al cumpleaños de una lola entera guena onda (no es ironía, de verdad la lola es entera piola), pero seca pa la droga. Como yo creo en la libertad personal, guea de ella -y de cualquiera- lo que se eche pa' dentro. En fin, la lola esta vive en una casa grande, con el medio patio, y como era verano, el carrete era ajuera.


Me acuerdo que me senté en un lugar medio piola con una cerveza, mientras sapeaba a los invitados, en onda callaita y mirando nomás. Y de repente llega él: no muy alto, delgado, pero lindo de cara. Mino. Lo sapié y me hice la loca, porque la mayor parte de las minas eran enteras arrastrás y se le acercaban y le metían conversa: verguenza ajena mode on. Se sentó en el mismo lugar que yo, pero no al lado mio, sino que en la misma terraza, pa' que cachen. Igual paré la oreja pa' cachar que hablaba, así me enteré que era colombiano, que sacaba fotos, que había vivido en España y otras gueas más que no recuerdo.


Lo que tampoco recuerdo bien es cuando se me acercó. Porque yo, digna y avergonzada de lo arrastrá de las otras, ni lo miraba. Parece que me trajo una cerveza y se me sentó al lado. Nos pusimos a conversar, después a bailar, el loco me sacó fotos con una pulenta cámara que andaba trayendo (no modelé en todo caso, me las tomó de improviso) y después nos tiramos en una hamaca a esperar el amanecer. Nos fuimos juntos de la fiesta, pero yo a mi casa y él a la suya (aunque puta que insistió para que fuera con él). El gran problema de este mijito rico: era seco pa la coca. Y yo a esa guea no le hago ni cagando.


La otra experiencia es de mi primera soltería. Él joven en cuestión era moreno, alto, ojos verdes (o pardos), linda sonrisa. Donde iba lo miraban, porque además era retierno y guena onda. Y recordando, jui sus patas negras, porque tenía polola, pero la lola no era de Santiago. Su único problema es que tenía plumavit en vez de cerebro y neuronas: simpático pero entero agilao. Livianito. Salíamos harto a carretear, a bailar y lo pasábamos rebien (me acuerdo de una loca que estaba verde de envidia, juajua, porque le gustaba este loco y él ni la miraba, juajua). Para mí no fue nada serio, sólo un amigo con ventaja. Incluso una vez hablé con la polola y todo -que vino a visitarlo- y no me dio ni cargo de conciencia. Quizás como estará ahora, pero la verdad es que ni me interesa.




Puta que lo pasé bien en mis dos solterías. Sé que tengo cuarquier historia para contar, pero la memoria me falla. Pero insisto: pregunten nomás, a ver si así me le ocurren cuestiones.

Y no dejen de visitar a The Yeguas y su especial mundialero, está de rechupete.

Yao los vemos.

lunes, junio 21, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXII: Los casados que te tiran los cagaos.

Aclaro el título arturo: no digo que toooodos los casados tiren los cagaos. Por siaca.

Hecha la aclaración, les cuento.

Estaba viviendo mi segunda soltería, es decir: carreteaba caleta, me reía, a veces me sentía sola, pero en general lo pasé harto chancho. Y como siempre, el blog me sirvió de harto. Además que todavía no pasaban de moda (los blogs me refiero) entonces siempre había harta gente escribiendo, comentando. Toda una vida virtual blogera, así como ahora es el tuiter o feisbuk.

En ese tiempo había un lolo que tenía un blog divertido y comenzamos a "postearnos", como con otros. Y gueno, me caía bien y lo agarraba pal gueveo su resto. Guena onda blogera. Los comentarios iban y venían y no recuerdo muy bien cómo, pero nos conocimos. Fue bien divertido, porque fui a su oficina y cuando entré tenía la cara tapada con un libro. En todo caso ya lo había visto porque lo guglié, obvio. Me parece que hablamos por teléfono antes de conocernos, no recuerdo.

Entre la crianza 24/7 (las veinticuatro horas y los siete días de la semana, por siaca) y la edad (tengo 37 a mucha honra) hay detalles que no recuerdo para nada, pero podría decir con casi 100% se certeza que el muchacho en cuestión me dijo rápidamente que era casado.

Nos llevábamos rebien, conversábamos harto por fono, quizás hasta nos enviábamos correos (otra cosa que no recuerdo). En resumen: teníamos harta química.

Yo estaba sola y sin compromisos, pero él era casado. Y me tiraba los cagaos sin verguenza. Incluso quería besarme (puta que lo leí siútico, pero lo dejo igual) pero yo no lo dejé porque plato de segunda mesa no lo he sido ni es mi idea serlo, a menos que sea un puro polvo que valga la pena - como me dijo una lola alguna vez- pero no es el tema por ahora.

Igual fuimos como amigos un tiempo corto. Una vez tuvo un gesto bonito conmigo, supongo: por paletia a un amigo que quiero mucho, hable con su polola que hacía como 4 días se le había muerto su papá. Y jue fuerte para mí, porque en ese tiempo no tenía tan procesado el tema como ahora, entonces me subí al metro con más angustia que la chucha, y lo llamé, nos juntamos en un café - yo una coca light y él un cortado, como siempre- y me escuchó con paciencia y eso me hizo harto bien.

Quiero creer que yo fui como un "amor imposible" para él, un hombre harto perno la verdad, por lo que él me contó.

Incluso teníamos nuestra propia canción, según él: escúchenla aquí porque todavía no cacho cómo poner videos.

Si él hubiese sido soltero o separado o viudo, demás que sí. Pero casado, nica.

De todas mangueras espero que sea feliz, que tenga más hijos (recuerdo cuando la mujer se embarazó porque les costó) y que a esta pechito, él se la perdió.

Yao los vemos.

(No contaré nicagando quien es, y el que cachó, porfa se quede piola o comentarios por interno, gracias).

domingo, junio 20, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXXI: Mi papá.

Mi papá era rubio de ojos azules, o más bien celestes. Y blanco, terrible de blanco. No estaba ni ahí con las marcas ni con tener un auto bacán. De hecho, se compraba cualquier jeans y una chorrera de camisas blancas y calcetines negros pa la pega. (Era un parto ordenárselos porque se veían todos iguales).


Siempre le costó levantarse para ir a la pega, pero el finde se levantaba temprano, ponía música alegre a todo chancho, cocinaba feliz de la vida, limpiaba, y después se mandaba unas siestas de tres horas. Cuando se despertaba, decía: parece que dormí un poquito.


Era seco para los asados, para comer, pero no tomaba nada. Se metía a la cocina con mi mamá y juntos preparaban el pebre, pisco sour, vaina, con la radio a todo chancho.


Para la navidad era el encargado de adornar la mesa. Ponía la grabadora en el trípode y mientras abríamos los regalos y llegaba la gente a saludar todo se filmaba. Hemos visto estos videos, donde se notan los cambios de una navidad a otra, es reentrete.


No le importaba el día del padre ni que le hiciéramos un gran regalo. Igual con mi hermana le llevábamos el desayuno a la cama y de seguro algo le comprábamos. En general era sencillo para los regalos; con cualquier cosa quedaba contento.


Y hoy, que es el día del padre, lo recuerdo así. Porque ya serán 12 años desde que se murió, 12 años que no está físicamente. Porque -aunque no me crean- TODOS los días lo recuerdo, no hay día que pase sin que lo tenga en mi memoria.


Ya no tengo pena ni dolor. Aprendí de la muerte, pero ese es otro tema.


Feliz día a los papás (no a los papitos corazón), y sobre todo, feliz día al padre de mi hija.


Yao los vemos.

viernes, junio 18, 2010

Se murió el gran José Saramago.


El primer libro que leí de José Saramago fue La Caverna, y me lo regaló mi mamá. Si no mal recuerdo, en un curso que hizo conoció a una lola que su papá era crítico literario, entonces aprovechó y le consultó qué libros me podía regalar. Y entre el listado, estaba el Gran José Saramago.
No los voy a latear con cada libro (porque me parece que los he leído todos; el Gato se ha encargado de regalármelos) y ni haré una crítica literaria al peo. Pero sí les diré que siento mucho mucho su pérdida, porque, además de ser un gran escritor, era un rebelde del pensamiento. Y así lo reflejaba en sus obras.
Igual no es fácil de leer, hay que tenerle paciencia. Pero cada frase, cada párrafo es único. Además que no usa los típicos guiones para los diálogos, sino que los separa con comas y mayúsculas, pero se entienden clarito.
Y si quieren leer algo de él, les dejo El cuento de la isla desconocida. Es hermoso hermoso. Y si les gustó, sigan con el Evangelio según Jesucristo. Tiene unos pasajes la raja.
Escribo esta entrada como un humilde reconocimiento a un gran, gran escritor. Que desde el cielo me ilumine, a ver si algún día sigo sus pasos.

martes, junio 15, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXX: El tuiter.

No hay que ser muy avispao pa' cachar que yo sí le lleo tuiter. Cosa de mirar al costado derecho de mi plantilla.

Es bien raro esto de escribir en "140 caracteres". Pero es entretenido. A mi me gusta meterme en la noche, cuando están dando estos programas malos pal' mundial y se puede pelar online. A veces me rio harto con las ocurrencias de algunos, salen cuestiones bien chistosas. También sirve para saber de noticias en el mismo momento en que ocurren, na de esperar la tele o la radio. Gueno, depende a quien siga una.

Yo sigo a amigos, una cuestión gringa de noticias inmediatas, al Mauricio Bustamante, Iván Valenzuela, algunos que leen mi blog, al gran Montt y sería, si no me equivoco.

No quise tener altiro cuenta tuiter porque lo encontraba tan de loser estar todo el día en el computador o teléfono contando a cada rato, onda: Camino a comprar cigarros; Caminando por Los Leones; I am at Supermercado xxx; Trabajando cansado; Necesito urgente un café...zzzzz...

Pero no me malentiendan: me gusta la tecnología, harto harto. Es útil y necesaria. Pero desconfío de la gente que su vida es la virtual, se junta con los virtuales (las fotos de encuentros tuiteros son zzzzzzzz) y no tiene otra cosa en su vida real, que la virtual.

Gueno, el tuiter de lo que más tiene es de ego. Gueno, todos tenemos algo de ególatras, obvio: nos gusta que nos lean, que nos encuentren bacanes, que se yo. Pero en tuiter la cagó. Como que es una competencia por quien se manda la frase más pulenta en 140 caracteres, lo que es bastante agotador. Lotra vez, en facebook, caché que se hizo un encuentro que se llamó "140 SCL", porque vi fotos. Y después caché la cantidad de picados porque no los habían invitado. Entonces me pregunto yo: ¿qué de influyente puede tener una loca o un loco que salen en la tele, que tienen cualquier de seguidores? Para mí, no mucho la verdad. Es puro ego.

Así con el tuiter y el ego. Y como los blogs ya no son lo que fueron, ya no hay tanto ego dando vueltas. Porque hubo una época en que se peleaban ser "blogstar". La gueá delirante.

Yao los vemos.

martes, junio 08, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXIX: Cuando blogeábamos y carreteábamos.

Lotro día estaba sacando cuentas y caché que mi blog está a punto de cumplir 5 años. Mucho tiempo. Pero ya celebraré estos 5 años.

Comencé mi blog un poquito antes del boom, porque sí, igual que facebook y tuiter, hubo un momento en que todo el mundo se hizo uno. Fue una época realmente entrete, ahora que lo recuerdo.

Todo comenzó porque teníamos un "proyecto" entre manos: publicar los post de distintos blogeros, conseguir auspicio, hacer un librito, algo así. Y gueno, no recuerdo cómo pero nos juntamos varios blogeros (esos que escribían a cada rato y nos vivíamos comentando) y fue bien raro, porque era la primera vez que conocía a alguien a través de la "vida virtual".

Al que más tenía ganas de conocer era al garganta, que ahora tiene este blog. Y le sigo teniendo más cariño que la chucha y lo requiero. En aquel tiempo (chaaa, le puse color) yo era una enrabiada "FuriosaCanifrú" y el garganta escribía también como de crítica social, como quien dijera.

Recuerdo esa primera reunión con varios blogeros que puro nos leíamos el blog (obvio) y luego vinieron varias reuniones más. Era tan bacán conocer a la persona detrás del blog. Ahora ya ni me llama mucho la atención, pero hace 5 años atrás fue toda una experiencia.

Y gueno, nos fuimos haciendo amigos y salíamos a carretear y a pasarla chancho. Recuerdo una vez que nos juntamos en mi casa, nos tomamos unas cervezas y partimos a una bomba de bomberos (suena raro, pero es para diferenciar de bomba de bencina), que queda cerquita del restaurante Opera Catedral, que la vez que quise ir estaba champa y ya no estoi ni ahí con conocerlo. Me acuerdo que antes en esa esquina había como un minimarket, pero eso es otra cosa. Gueno, la cosa es que el Galo, si mal no recuerdo, dijo que había que decir que una iba al cumpleaños de Juanito (da lo mismo) y te dejaban entrar. Puta, éramos como 6, y entramos toitos. Era la raja la bomba esa, tenía hasta piscina adentro. Jamás vimos al cumpleañero, y estos breas querían que yo bailara reflaitón, cosa que recién hago ahora porque a mi chanchi le gusta esta canción.

Nombro a algunos porque las cosas han cambiado en estos pocos años: los pololos que eran ya no lo son, algunos les perdí el rastro y otros ni me acuerdo ni tanto. Pero cuando releo blogs antiguos (que llego a través de mis comentarios viejos), me vuelve la memoria.

Una vez, en la casa del Galo, hicimos un pulento asado, como a la hora de almuerzo. Garganta, haciéndole honor a su nick, estaba raja tipo 3 de la tarde. Nos reímos, agarramos pal hueveo a los otros locos que vivían con el Galo, tomamos harta cerveza... que guenos recuerdos.

Y si poh, casi 5 años ya de mi blog. Sin querer queriendo lo voy a celebrar con mi dominio propio. Ya les cuento las novedades.

Yao los vemos. (Esta despedida se la copié a Garganta, es original de él).

viernes, junio 04, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXVIII: Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Lotra vez leí esta frase y me quedó dando vueltas, porque la encontré precisa, concisa y aplicable a Facebook.

Tengo una cuenta hace tiempo, cuando nadie pescaba ni nada. No recuerdo quién me hizo llegar la invitación, pero subí una foto mía y del Gato, llené algunos datos y listo. Hasta que comenzó la locura y hasta mi mamá se hizo su perfil.

Y gueno, uno se encuentra con cada personaje...

Está la gente piola que es como una la ve nomás: si sale de vacaciones, sube algunas fotos. Comenta un resto lo que hace, y listo.

Pero está la otra gente. La que postea, sube fotos y todo lo que hace es para que el resto vea los felices, millonarios y la raja que son.

No puedo hablar de nadie en específico, pero pondré algunos ejemplos pa que me cachen la idea. Una persona cercana (uso persona de adrede para no usar ni femenino ni masculino) escribió en su perfil que es poco menos que Farkas. Y en sus estados escribe: trabajando a full, con pega. Incluso he visto gente que le postea que gueno que te ha ido bien, descanse y cuídese. Gueno, ¿saben qué? Esta persona es ENTERA floja, no hace na y puro barsea en su vida. Lo sé de primerísima fuente, no es caguín.

Otras personas cercanas que puro suben fotos de sus vacaciones fantásticas, de sus cumpleaños la raja, de sus celebraciones espectaculares. Harta foto de la comida, de lo grande que es su casa, de lo lindo de sus vidas. Y como yo cacho a estas personas, entiendo el porqué lo hacen. Pero igual me molesta, porque no es bueno andar "sacando pica", como que es esa la actitud.

Y gueno, el resto de gente que no cacho 100% pero igual mi intuición me dice que no es tan así: pura felicidad, puros matrimonios felices, cuarquier monea en vacaciones, los medios autos, los mejores carretes. Se me imagina que es una desesperación por mostrarle al mundo lo adinerado que soy, lo feliz que estoy, lo perfecta que es mi vida.

No sé si toda la gente que tiene facebook tiene la misma impresión mía. Como que, de alguna manera, se cacha la intención.

O quizás se debe que prefiero a la gente piola. Porque las moneas jamás han sido un imán para mí. De hecho, soy b en la encuesta de The Yeguas.

Yao, los vemos.

lunes, mayo 31, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXVII: Para reflexionar.

Cuento De Facundo Cabral:

Dios tomó forma de mendigo y bajó al pueblo, buscó la casa del zapatero y le dijo: Hermano, soy muy pobre, no tengo una sola moneda en la bolsa y éstas son mis únicas sandalias, están rotas, si tu me haces el favor. El zapatero le dijo, estoy cansado de que todos vengan a pedir y nadie a dar. El Señor le dijo, yo puedo darte lo que tú necesitas. El zapatero desconfiado viendo un mendigo le preguntó. ¿Tú podrías darme el millón de dólares que necesito para ser feliz? El Señor le dijo: yo puedo darte diez veces más que eso, pero a cambio de algo. El zapatero preguntó ¿ a cambió de qué? A cambio de tus piernas. El zapatero respondió para qué quiero diez millones de dólares si no puedo caminar. Entonces el Señor le dijo, bueno, puedo darte cien millones de dólares a cambio de tus brazos. El zapatero respondió ¿para qué quiero yo cien millones de dólares si ni siquiera puedo comer solo? Entonces el Señor le dijo, bueno, puedo darte mil millones de dólares a cambio de tus ojos. El zapatero pensó poco ¿para qué quiero mil millones de dólares si no voy a poder ver a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos? Entonces el Señor le dijo: ¡ Ah, hermano! Qué fortuna tienes y no te das cuenta.

Anthony de Mello

El hijo mayor:

Estaba Dios un día paseando por el cielo cuando, para su sorpresa, se encontró con que todo el mundo se hallaba allí. Ni una sola alma había sido enviada al infierno. Esto le inquietó, porque ¿acaso no tenía obligación para consigo mismo de ser justo? Además, ¿para qué había sido creado el infierno, si no se iba a usar?De modo que dijo al ángel Gabriel: — «Reúne a todo el mundo ante mi trono y léeles los Diez Mandamientos».Todo el mundo acudió y leyó Gabriel el primer mandamiento. Entonces dijo Dios: — «Todo el que haya pecado contra este mandamiento deberá trasladarse al infierno inmediatamente». Algunas personas se separaron de la multitud y se fueron llenas de tristeza al infierno.Lo mismo se hizo con el segundo mandamiento, con el tercero, el cuarto, el quinto... Para entonces, la población del cielo había decrecido considerablemente. Tras ser leído el sexto mandamiento, todo el mundo se fue al infierno, a excepción de un solo individuo gordo, viejo y calvo. Le miró Dios y dijo a Gabriel: — «¿Es ésta la única persona que ha quedado en el cielo?».— «Sí», respondió Gabriel.— «¡Vaya!», dijo Dios, «se ha quedado bastante solo, ¿no es verdad? Anda y di a todos que vuelvan».Cuando el gordo, viejo y calvo individuo oyó que todos iban a ser perdonados, se indignó y gritó a Dios: — «¡Eso es injusto! ¿Por qué no me lo dijiste antes?».



Joneyed y el barbero:

El santo Joneyed acudió a La Meca vestido de mendigo. Estando allí, vio cómo un barbero afeitaba a un hombre rico. Al pedirle al barbero que le afeitara a él, el barbero dejó inmediatamente al hombre rico y se puso a afeitar a Joneyed. Y al acabar no quiso cobrarle. En realidad, lo que hizo fue dar además a Joneyed una limosna.Joneyed quedó tan impresionado que decidió dar al barbero todas las limosnas que pudiera recoger aquel día.Sucedió que un acaudalado peregrino se acercó a Joneyed y le entregó una bolsa de oro. Joneyed se fue aquella tarde a la barbería y ofreció el oró al barbero.Pero el barbero le gritó: «¿Qué clase de santo eres? ¿No te da vergüenza pretender pagar un servicio hecho con amor?».A veces se oye decir a la gente: «Señor, he hecho mucho por Ti. ¿Qué recompensa me vas a dar?».


Mejor dormir que murmurar:

Sa'di de Shiraz relata esta historia acerca de sí mismo: Cuando yo era niño, era un muchacho piadoso, ferviente en la oración y en las devociones. Una noche estaba yo velando con mi padre, mientras sostenía el Corán en mis rodillas. Todos los que se hallaban en el recinto comenzaron a adormilarse y no tardaron en quedar profundamente dormidos. De modo que le dije a mi padre: — «Ni uno solo de esos dormilones es capaz de abrir sus ojos o alzar su cabeza para decir sus oraciones. Diría uno que están todos muertos»Y mi padre me replicó: — «Mi querido hijo, preferiría que también tú estuvieras dormido como ellos, en lugar de murmurar».La conciencia de la propia virtud es un riesgo muy propio de quien se embarca en la oración y en la piedad.


Diógenes:

Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey.Y le dijo Aristipo:
— «Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas».
A lo que replicó Diógenes: — «Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey».

sábado, mayo 29, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXVI: De pelo largo y gueno pal rock.




Hubo un tiempo en que iba tupido y parejo a la Batuta. Uno, porque me gustaba la música que tocaban, y dos, porque siempre me han gustado los minos con pinta de rockeros, pelo largo, aros y como rudos, por decirlo de alguna manera.


Siempre que iba a bailar iba a eso nomás: a bailar all night long. Na de conversar ni tomarme un copete. Nada más frustrante para mí que un gil que no bailara. Pa' conversar está la plaza, decía yo.


Lo peor de esas salidas eran los jotes. Puta que son apestosos. No faltaba el típico: ¿eris modelo? o: te parecí a una actriz, la xxxx. De hecho después caché una técnica para el jote barsa: no dejar ningún espacio donde me sentaba a tomarme un pulento shop. Porque si me sentaba onda al final de esos asientos largos, no faltaba el brea que preguntaba ¿me puedo sentar? cuando ya lo estaba. Y eso que yo les decía que NO en su cara y con cara de no.


Pensarán que me creía la raja o puta que era simpática. Lo que pasa es hubo una época en que no quería andar con ningún gil, entonces iba a bailar, tomarme un shop y listo. No le tiraba los cagaos a nadie, no ponía cara de coqueta, ninguna de esas gueas que hacemos las minas y que los hombres juran que es casual.
Y así, en esa volá, lo conocí a él.
Los jotes que me caían bien eran los "sencillos", por usar un adjetivo, pa que se entienda la idea. Esos locos que se sabían del montón (como cuando te dicen que describai a alguien y una dice: como un metro setenta, moreno, de pelo castaño oscuro... chorromil chilenos), pero son simpáticos y guena onda. Y gracias a este tipo de jote, lo conocí a él.
Pa' hacer el cuento corto: el jote "sencillo" era primo de este mijito rico, que nombraré Martín. Personalmente lo encontraba mino, aunque he pensado que quizás si lo viera ahora no me gustaría. En fin, el Martín en cuestión tenía el pelo largo, guen body, delgado y era bastante culto. Algo así lo recuerdo. Lo malo era que se había separado hacía como un año, tenía una hija de alrededor de 7 y no lo había superado para nada. Cosa que ahora cacho.
Claro, porque el Martín se había casado para siempre, había construído la casa en que vivía su ex señora y su hija con sus propias manos, y trabajaba y carreteaba nomás. Y era terrible de fanático de Rush. Pero fanático fanático. Resumiendo pal que no cacha: pelo largo, guen body, rockero... mi mino ideal.
Salíamos harto con el Martín, a comer, a carretear, yo me quedaba en su jato (vivía solo), conversábamos... pero de vez en cuando nomás. Igual yo estaba enrollá en esa época, típico gueas que tenemos las minas de repente, que pensamos que onda, que la cacha de la espada... que agote. A veces yo lo llamaba, otras él, pero como que ninguno decía: ya, tamos saliendo, es puro gueveo, seremos pololos, nada de nada.
Hasta que un día me apestó esta guea de sí y no y nosequequiero, que lo llamé. Nos juntamos a tomarnos algo por el barrio Lastarria, cuando era piola y poco conocido. Y dentro de mi agilamiento e inseguridades le dije que cuál era la idea.
Craso error, obviamente. Me dijo que él no quería pololear con nadie, que... respuesta típica de hombre. Lo pasábamos bien, y eso era lo único a lo que yo podía aspirar. Eso le entendí. Entonces, me corrí. Sin ataos, no lo llamé más y él tampoco a mí.
Pasaron los meses y yo estaba saliendo más en serio con otro loco, cuando suena mi teléfono y leo "Martín". Me llamaba para invitarme al cine. Me dio como risa, porque es la típica invitá (o era) piola, como para conocerse. Como empezar de cero, supongo. Entonces le conté que estaba saliendo con un loco, que se veía serio y que gracias. Ah, estai pololeando, me acuerdo que me dijo. Y eso jue todo.
Puta, sorry por lo aburrida. Se supone que contar esta anécdota sería más entrete pero la chanchi no me deja mucho tiempo, y escribo un párrafo y tengo que verla y otro párrafo y llora y así...
Estaba pensado que si ustedes (amables lestores si quieren nomás) me hacen preguntas y yo las respondo será más fácil. Pregunten la gueá que quieran, no hay censura. (Vamos a ver si aparece algún troll).
Yao los vemos, lo juro que menos latera.

martes, mayo 18, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXV: Salir con agilaos.

Primero tengo que aclarar lo siguiente: una es la agilá que sale con agilaos. Claro que muchas veces una no sabe que el lolo en cuestión es así, pero las veces que una lo intuye (por la voz o las gueas que hace), mejor quedarse callaita.

Es que estuve recordando el top one de los agilaos con los que salí. No sabía que era taan agilao eso sí. Lo encontraba su resto póser cuando le escuchaba la voz (puta, no recuerdo taaanto detalle de cómo nos pusimos de acuerdo para salir, quizás fue por msn), pero nada más.

Nos encontramos en un bar de moda en Bellavista. Yo venía de la pega, es decir, andaba un resto formal vestida. Me parece que llegué un resto antes, porque venía con hambre y me pedí un sambi y una pirsen. (Trato de recordar esos detalles gueones pero no pasa na con mi memoria). Lo que sí me acuerdo es que a este agilao lo encontraba mino: alto, moreno, guen cuero. Algo así. Hasta ahí, visualmente, todo bien. Si lo malo fue cuando llegó fumando pipa y con cara de pensamiento eterno. Ya me dio lata el gueón. Nos pusimos a hablar de poesía y andaba con un libro de Bertoni, al que yo he leído poco y además soy Nerudiana (mirada de desdén del guea) y lo único que no quiero conversar en una cita con un mijito rico es de poesía para cachar cuál de los dos es más intelectual: si él con su pinta de francés al peo o yo con mi ropa formal de pega.

Al poco rato nos fuimos, porque no teníamos NADA en común. Además que me apesté rapidito y quería puro irme a la cama sola, un gueón póser no me calienta ni una gota. En el camino nos encontramos con unos amigos de él enteros guena onda, y me tomé otro shop con ellos. Al agilao no lo pesqué más (él tampoco a mí) y me puse a conversar con un loco gay, con el que me cagué de la risa y valió la pena esa noche.

También me acordé de la vez que yo fui la agilá prejuiciosa: estaba estudiando inglés en un instituto curtural bien conocido y de pronto llega un compañero bien mino. (La verdad es que los 37 años me pesan, porque no me acuerdo como se llamaba el loco ni como era, sólo recuerdo que lo encontraba mino). La cosa es que este lolo trabajaba en una empresa de teléfonos entera conocida y más usureros que la cresta con sus clientes (una vez pa los vivos), detalle no menor porque andaba con ropa típica de pega -pantalón de gabardina, esa onda- y encima usaba de esas chaquetillas sin mangas llenas de bolsillos, como de esos viejos que se suben a los postes a arreglar las líneas de teléfono y los bolsillos los tienen llenos de herramientas. Gueno, yo no lo miré mucho porque pensaba que era de esos técnicos que hablan mal y son medio ignorantes... ya, si sé que es malo y prejuiciosa, pero ya no soy así con la gente. Aprendí. Ta demás que lo digan o piensen.

Igual yo lo miraba harto porque me gustaba, pero así nomás. Y él también me miraba. Había una flacucha entera fea que le tiraba los cagaos cara de raja, pero él no la agarraba. El tiempo pasó, el curso se terminó y ese día nos juimos de carrete, con la chiva de celebrar el fin de las clases. El mijito rico en cuestión preguntó quien se iba con él en su auto, la típica pa que una diga "yo", porque me quedó mirando. Acá viene la parte de mi agilación máxima y mi prejuicio entero gueón, porque tenía EL auto. Chaaaa, el loco parece que no era na técnico de postes. Nos fuimos varios con él (me senté de copiloto porque él lo quiso) y la flacucha arrastrá iba atrás, no entendió el mensaje.

Nos juimos a bailar y aproveché de contarle lo que yo pensaba que él hacía. Se cagó de la risa, me contó lo que realmente hacía (tenía un buen puesto) y pinchamos -como diría mi mamá- un tiempo. Y se lo quité en sus ojos a la flaca!!!

Paré que me anduve alargando su resto. Si es así, gracias por el que leyó hasta acá.

Y si alguien quiere saber alguna historia mía, dígame nomás. La escribiré cuando tenga tiempo eso sí, porque con mi chancha es casi imposible tener vida propia.

Yao los vemos.

martes, mayo 11, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXIV: Como cambia la vida con una hija.

Antes de que naciera la chancha, los findes no teníamos horario para nada con el Gato. Recuerdo una vez que llovía a todo chancho, un sábado, en que nos levantamos sólo para ir a almorzar comida china y nos devolvimos a estar en camita. O que almorzábamos tipo 4 de la tarde, dormíamos siesta, nos levantábamos cerca de las 10 de la noche, salíamos a carretear, y el fomingo puro flojeábamos.

Si usted, lector o lectora sin hijos, se pregunta cómo es la cosa de verdad - y si vale la pena- le cuento que sí, que vale la pena. Y harto.

Por ejemplo a esta hora yo estaba en la pega, trabajando, escribiendo, esperando que llegaran las 6 y media para salir. Nos juntábamos con el Gato (trabajábamos relativamente cerca) y a veces nos íbamos pa la casa altiro, otras a tomarnos un shop por ahí, entre otras cosas que hacíamos. ¿Ahora que estoy haciendo? Aprovecho de escribir mientras mi hermosa hija de 9 meses duerme siesta, y preparando sus comidita porque a las 7 cena.

Y los findes ahora son pura visita familiar, donde yo descanso eso sí, porque el Tata no me la pasa más y mi mamá igual. Claro que andamos con muda de ropa (por si se hace caca hasta la espalda), pañales, la cena, sus cucharas, baberos, el chal pa taparla y subirnos rajá al auto cuando hace ofri. Y una vez en la casa, mientras yo acuesto a la chanchi, el Gato baja las chorromil cuestiones del auto y se viene a acostar con nosotras (si llegamos tarde no la baño nica, obvio).

No me pinto las uñas tampoco, las ando trayendo ultra cortas, no tengo tiempo para depilarme (lo hago una vez a las quinientas, si tampoco soy tan pelúa), uso zapatillas, no uso aros, con cuea me hecho un resto de colonia y sería. Me acordé que tengo unos vestidos la raja para el invierno, pero mientras siga dando pecho, no los podré usar por lo incómodos.

Así cambia la vida poh. Pero es la raja ser mamá, y sobretodo, compartirlo con el Gato. Porque mi hombrón la baña, la muda, le da la comida, le canta y juegan. Na de machismos gueones en esta casa.

Gracias a todas las embarazadas y mamás que me han escrito, me alegro más que la chachu que mi humirde blog les haya servido como desahogo, más que sea.

Yao los vemos.

lunes, mayo 10, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXIII: Mis plácidos días.

Se preguntarán (suponiendo que lo hagan) que rechucha hago ahora que renuncié a mi pega y me quedé en la casa en forma definitiva, porque nadie me contratará como secretaria hasta que mi chanchita tenga unos dos años, por lo menos. Súmenle que tenemos menos plata, porque si bien mi sueldo no era taaaan pulento (aunque yo encuentro que ganaba bastante bien y tenía beneficios la raja), igual se notan las moneas menos.



La verdad es que me levanto tarde, porque mi chanchi se despierta cerca de las 10 de la mañana. Y obvio, me aprovecho. Si despierto antes, me quedo calladita a su lado. A las 12 almuerza, por lo que si salgo, debo hacerlo después de las 12 y media, aproximadamente. Aprendí algo reútil para mí: le hice horarios. Almuerza a las 12, cerca de la 1 y media duerme siesta (así yo almuerzo tranquila y veo la teleserie "India" sin problemas), vuelve a dormir cerca de las 6 de la tarde, cena a las 7 y cerca de las 9 de la noche (si hace frio es más temprano) el baño y a la cama.



Les puede sonar entero fome, pero así es mi vida ahora. En recontra resumen, porque entremedio cocino, entretengo a la chancha, el Gato me llama, hablo con mi mamá, me meto a internet, salgo a dar una vuelta con el coche, voy al supermercado... y otra chorrera de cosas más.



Es que cuando acepté que esta es mi vida por ahora, como que me tranquilicé. Porque obvio que no es para siempre, si mi chanchi cada día crece y hace cosas nuevas. Y si hubiese vuelto a la pega, demás que me da la media depresión. También tiene sus costos, porque mi chanchi pasa todo el día conmigo pegá y paonde voy, parto con ella. Es decir, no tengo mucha vida propia, de hecho ahora estoy escribiendo tranquila porque ella duerme. Me duele la espalda porque ya pesa 9 kilos. Me doy duchas cortas y sólo el finde, cuando está el Gato, me meto al agua y me olvido de todo.



Sé que es por mientras mi chanchi crece. Y sé que soy una privilegiada por poder criarla yo mesma. O malcriarla, como quieran.



Sipoh, así paso mis días: criando, tranquila, a veces un resto chata y cansada, buscando esos pocos momentos a solas con el Gato. Pero tuve tanto de mi misma y guevié caleta que cierro los ojos, recuerdo los momentos guenos que tuve (carretes, viajes, hombres, desamores) y me doy por satisfecha.



Así con la vida poh. Ni más ni menos.



Yao los vemos.

martes, mayo 04, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXII: Ser mamá es cabrón.

Leyendo hoy la revista Paula online (aprovechando la siesta de la chanchi) me encontré con este reportaje, que vuelve a hablar de las malas madres, tema que se comentó caleta cuando salió hace como tres semanas.

Vamos por parte: no me vengan con cuentos de los sobrinos o de los ahijados o hermanos chicos. No es lo mesmo que tener un hijo propio las 24 horas del día. Si no cacha, no opine hasta que tenga su propia guaguita.

Leí el reportaje y me sentí bastante aliviada. Porque igual lucho con no ser mala madre. Porque "otra cosa es con guitarra" como dice el dicho.

Me acuerdo cuando estaba embarazada y me metía a foros, como para encontrar un poco de empatía. ¿Cómo tan agilá, pensarán ustedes, si su hija es programa? Sipoh, así de agilá. De hecho, el ginecólogo me mandó a terapia, por mi historia familiar y de mi padre. Pero eso es otra cosa. Gueno, a lo que iba. Si yo escribía en esos foros que tenía sentimientos encontrados, que me daba susto no ser una sola que ahora otra persona dependería de mi y yo que soy (gueno, era) de llegar y mandarme a cambiar y miedos y preguntas de ese tipo, me respondían que era normal, que le dijera a mi marido que me hiciera cariño, que todo pasaría. Hasta que me aburrí y escribí todo aquí, los que me leen de antes cachan.

Y ahora que pasa. Que estoy las 24 horas del día con la chanchi (lo de la pega ni ahí, porque no me perdí una gran carrera ni nada), que no tengo tiempo ni para ir a depilarme, que almuerzo apurada, que a las 12 y a las 7 van sus comidas, después su baño y después hacerla dormir, que la última vez que se enfermó me enfermé yo también (continuo enferma), que uso pura ropa cómoda, no aros, no tacos, no carteras bonitas. En resumen: cero tiempo para mi.

Claro que fue mi opción. Y harto viejita, porque la tuve a los 36 años. Y ahora que dejé la pega latera que tenía, me tengo que meter por la raja los proyectos personales porque no tengo tiempo. Porque como no somos millonarios, no tengo nana 7/24, ni enfermera ni nada parecido.

Y por otro lado amo a mi hija y me hace feliz, y mi vida no sería sin ella, ni cagando. Y por el otro lado tengo ganas de no cuidarla por una tarde más que sea, ir a la peluquería, tomarme una cerveza (que no puedo porque estoy dando pecho), mirar a la gente pasar, conversar, reírme. Tener un resto de vida, más que sea.

Sipoh, ser mamá es recabrón. Por eso merecemos más que un día todo cagao.

Así con la vida.

Yao los vemos.

jueves, abril 29, 2010

Crónicas Chuchetas CLXXI: Intuición materna.

El sábado en la casa del tata la chanchi lo pasó pulento: jugó con una niña de 2 años y medio, comió de sus galletas y saltaron en la cama. (Es que con el tata desde ya hace lo que quiere). El domingo, la niña amaneció con amigdalitis, cosa que yo supe el miércoles. Y desde el miércoles la chanchi está con fiebre y amigdalitis.

Esta es la primera enfermedad cabrona que me toca pasar con la chanchi, y la verdad que hasta el momento he estado harto calmada. Porque antes, cuando era más guagua, apenas la veía con fiebre (por las vacunas por ejemplo) me ponía a llorar y después reaccionaba. Ahora no.

Lo que pasa es que tengo que estar calmada para escucharme, como quien dijera. Porque como paso todo el día con la chanchi (la tengo como encarná en la cintura, donde la pongo para moverme), conozco su respiración, cuando está aburrida, cuando está haciendo caquita, cuando tiene hambre. La cacho casi al 100%.

Anoche tuve que afinar mi intuición al máximo, porque a pesar del paracetamol que le di a mi guatonita, la fiebre no le bajaba. La vigilé hasta las 3, cuando me dormí, y a los 45 minutos después se despertó llorando con más fiebre. Estaba en la duda de llevarla o no a urgencias, aunque siempre digo que prefiero quedar como mamá alharaca que como mamá despreocupá. Entonces me dije que si tenía fiebre y no le bajaba era sinónimo de infección. Desperté al Gato y partimos.

Entramos arturo a urgencias, porque no había nadie esperando. El lolito que le tomó la temperatura y la presión le puso el termómetro en la axila, y yo le dije que era mejor anal (porque es inmediata la información) y cuando leyó el termómetro le marcó 37.3. Entero agilao, me dijo que quizás le había bajado en el camino, y yo le cachaba el cuerpo a mi mostra. Le tomamos la temperatura anal y tenía 38.2.

Y así me la he pasado este día, tomándole la temperatura, cantándole sus canciones favoritas, hasta que fuimos a la pediatra que siempre la ve, quien ratificó lo que nos dijeron en urgencias y respondió todas mis dudas de mamá primeriza.

No cacho si la intuición materna existe para todas, pero yo si la tengo. De hecho, me considero bastante intuitiva en general, lo que me ha salvado de algunas personas y situaciones. Con la chanchi me sirve día a día, porque le entiendo los llantos y trato de anticiparle algunas situaciones.

En fin, la chanchi continúa enferma, yo sigo más cansada que la cresta, con sueño, pero feliz de la maternidad, y de escuchar mi intuición materna. Espero no cagarla y seguir firme para así ser mejor mamá.

Yao los vemos.

martes, abril 27, 2010

Crónicas Chuchetas CLXX: Para leer cuando no hay na' que hacer.

Cuando trabajaba tenía un montón de horas en que no hacía nada. Es que tenía días con haaarta pega, y otros sin nada. Hasta me quedaba tardes enteras solas en la oficina. ¿Qué hacía? Escribía harto, y navegaba harto, también.

En esas navegás encontré varios blogs entretes, que leía desde el principio pa' cachar bien la onda del blogger, como quien dijera. O si alguna mamá escribía, buscaba los post donde tenía los mismos meses de gestación que yo en ese momento.

¿A qué voy con todo esto? Es que si algunos de ustedes, queridos lectores, alguna vez están aburridos y no saben dónde navegar y se quieren entretener, tienen que puro cliquear acatao.

Sipoh, mipcrosado.

Ahora, ¿por qué deben tener tiempo para leerlo? Porque cada lunes se actualiza (bueno, hago el intento) y como lo llevo escribiendo hace un rato ya, si leen lo de este lunes, no van a cachar mucho.

Gueno, les hago la invitación. Ojalá los entretenga.

Yao los vemos.

miércoles, abril 21, 2010

Crónicas Chuchetas CLIX: Lo pasamos chancho.

Puta que lo pasé bien en Buenos Aires. Sobre todo porque salí de la rutina de dueña de casa.

La foto que ilustra este post es de mi persona personal, en la 9 de julio, el Obelisco frente a mí, mientras me abrocho mis zapatillas. El día se ve nublado, pero hacía harto calor, por la cosa de la humedá.

¿Qué les puedo contar de Buenos Aires? Gueno, los libros son rebaratos. Me compré el último de Bolaño y el último de Murakami y ambos dos me salieron 18 lucas. Está lleno de cafés hermosos, donde dan ganas de entrar y quedarse a puro mirar. Manejan igual de agresivos que acá en Santiago, y estaba lleno de brasileños. Y harto chileno también.

Lo que más me gusto, lejos, son los árboles gigantes que se ven en todas partes, también por la cosa de la humedá.

La pulenta es que amé Buenos Aires. Pienso que si una ciudad tiene tantas librerías y tan grandes, es porque la gente lee harto. Y si hay tantos cafés, es porque la gente se sienta a conversar harto, también. Porque, personalmente, no me sentí como extranjera por allá. Mal que mal hablamos el mismo idioma, tenemos las mismas tiendas (aparte que varias tiendas de Chile están por allá) y varios comportamientos de los santiaguinos los tienen ellos: la agresividad y andar aceleraos.

También jui a una comuna, o partido como le dicen: Avellaneda, donde un tío mío vive hace chorromil años. Cáchense que de su casa al centro, donde trabaja, son sólo 16 kilómetros, y en micro se demoraba 1 hora y media, y ahora en moto sólo 45 minutos. La cagó el tráfico. También se ven hartos autos viejos.

Es que los argentinos tienen esa cosa de meterse las regulaciones por la raja. ¿Han pedido la boleta cuando no te la dan? Te mandan a la cresta. Mi tío me mostraba un lugar específico para estacionar motos, pero éstas estaban en cualquier parte. Y para que hablar de sus policías, sin comentarios.

Tampoco vi minos ricos. Quizás si una sale a carretear en la noche, pero con la chanchi puro paseo tipo familiar nomás. Lo que sí vi fue a hombres maduros - 50 años - bien minos, con el pelo arreglado, buen físico. Eso me llamó la atención.

Nos faltó tiempo. Pero volveremos algún día. Y la chanchi se portó la raja, durmió en ambos vuelos y, como andábamos todo el día callejeando, más feliz se sentía.

Yao los vemos.

viernes, abril 16, 2010

Directo desde Buenos Aires:

La pulenta que parezco perro con pulgas: estoy mega feliz acá. Aprovecho que la chanchi duerme y que el Gato me dejó el computador para escribir.

El viaje estuvo repiola, la chanchi durmió todo el viaje. Claro que cuando despegó el avión como que nos miraba rara, pero nosotros le hablábamos puras gueas con los poquitos juguetes que le trajimos. Después tomó un poco de teta, y listo, zeta.

Llegamos en la noche por acato. Acá hay una hora más, de hecho ahora son las 8:30 de la mañana, seguro muchos de ustedes van hacia la pega o se están levantando recién. El aeropuerto es terrible de viejo (por lo menos la parte internacional) pero lo bueno que con la chanchi pasamos rajaos por todos lados. Lo único penca fue que al bajarnos del avión tuvimos que subirnos a un bus!!!! Y yo juraba que había manga, asi es que tuve que abrigar más a la chanchi. Cambiamos moneas (de dólares a pesos argentinos) y tomamos el remis (como le dicen acá) y llegamos al hotel. Yo miraba lo que más podía, pero ya eran cerca de las 12 de la noche y la ciudad dormía.

Lo malo fue en Chilito: había la meeeedia fila para las maletas, y preguntamos por una fila preferencial. Nos pusimos en ésta, y no avanzaba NADA. Cáchense que había una señora de 80 años y una embarazada antes que nosotros, y la fila normal era más rápida. Pésimo LanChile. El Gato atinó y se puso en la cola normal, y entonces pudimos pasar las maletas. La otra fila, la "preferencial", estaba igual.

El hotel este es la raja, nos pusieron una cunita corral para la chanchi, que es recómoda para mí porque la pongo adentro con sus juguetes y yo puedo estar tranquila. La cama es king, asi es que mejor aún.

Lo gueno es que estamos a dos cuadras de la calle o avenida "Florida", que es peatonal y llena de tiendas, también hay un centro comercial que se llama "Galerías Pacífico" y es hermoso el techo, una cúpula con pinturas.

Ayer estaba tan raja que me desperté apenas, me di una ducha rápida y la chanchi seguía durmiendo y ya se acercaba la hora del término del desayuno. El día estaba nublado y húmedo, por lo que ya me había hecho la idea de tener que esperar unas horas antes de poder salir. Es que acá el viento la cagó, de hecho cuando hablé por fono con un tío que vive acá hace chorromil años, me dijo que me alejara de los árboles que se caen por el viento, y después en las noticias mostraron un árbol gigante que se había caído arriba de dos autos en luz roja!!!

La cuestión es que agarré a la chanchi dormida, la puse en el coche, la tapé con un chal que le tejió mi hermana (que me ha salvado caleta) y partí al comedor a desayunar. Comí "facturas" con dulce de leche (manjar pa mi) y otras cuestiones más, y volví a la habitación a vestir a mi chanchi. Alrededor de las 12 del día la abrigué bien y salí.

Una como santiaguina igual cacha la onda de los robos y la cosa pelúa de la delincuencia. Entonces estaba en la disyuntiva: o sapeaba cual Carmela TODO (los edificios, la gente caminar, lo que venden) o me hago la dueña de casa porteña que salió a vitrinear con su guagua. O nena, como dicen acá. Porque ando con una cartera gigante que me trajo el Gato de cuando jue a Sao Paulo, en la que me cabe de todo (juguetes, pañales, pañitos húmedos, ropa, mis documentos, etc) y no quiero llamar la atención.

¿Qué les puedo contar de lo que he visto? Porque he visto poco, ayer había mucho viento y no quiero exponer a mi chanchi a nada, aunque le traje todos sus remedios por siaca, y mucha ropa también. Las calles son bonitas, por los edificios antiguos, la gente es súper individualista, en el sentido que no se preocupan si tu pasas primero o no, seguro como somos los santiaguinos en un día ajetreado. El ceda el paso o paso de zebra se lo pasan por la raja como nosotros, y los garzones, botones del hotel, el viejo que vende diarios en la esquina, todos te tutean, como si te conocieran de siglos, terribles de relajaos.

Ayer en la mañana vitrinié harto pero no compré nada, porque la ropa es cara y este sector es pa turistas y obvio que es más caro. El Gato tiene un jefe de acá que cada vez que va a Chile compra algo para sus hijos, porque de pronto encuentra más barato stgo que Buenos Aires, pa' que cachen. Igual me aburre el vitrineo, porque son las mismas tiendas que tenemos nosotros.

Acá en el hotel le di el almuerzo a la chanchi (traje colados desde allá) y cosa rara, almorzó casi todo!!!! Porque mi hermosa es media mañosa para la comida, es seca pa los postres. Gueno, me fui a comer una pizza y de postre pedí un flan con dulce de leche y le pusieron caleta!!!! Con la chanchi los comimos juntas.

Estaba tan raja que me vine a dormir, y mientras hacía zaping extrañaba la teleserie brasileña que veo: "India, una historia de amor". Y la cueita que la están dando acá también, quizás un capítulo más avanzada, asi que vi la teleserie y me dormí hasta que llegó el Gato de su curso.

Como el Gato no había visto nada, partimos a caminar. Juimos a la librería Ateneo que está en Florida, tiene dos pisos, ascensor, cafetería, sala de lectura... entera bacán!!!!! Y los libros baratos. Fuimos a la parte de los niños y le compramos varios libros a la chanchi, de esos de tela y plásticos, y también uno de regalo para mi sobrino. Después caminamos hasta que llegamos a la calle Corrientes, gigante avenida, y como ya eran cerca de las 8 de la noche, en el medio de la calle Florida, se llenó de vendedores ambulantes. Vendían de todo: poleras con letreros divertidos, calzoncillos (tienen a Maradona con "que la chupen", le celebran todo al guatón decadente), pa' tomar mate, y los típicos peruanos y bolivianos que vemos en Santiago. De hecho uno me ofreció "camperitas para la nena", y yo le dije: chaqueta le decimos nosotros. Fue divertido escuchar un peruano hablando como argentino.

Después, obviamente, nos juimos a comer carnita. El restorante no era muy grande y además que andamos con el coche atómico (compramos uno paraguas rebarato, pero preferimos traer el grande para acá, por el ofri). Pero lo bueno, no como en Chile, es que no nos pusieron cara de poto porque el coche puro incomoda. Nada de nada.

Parece que me alargué su resto, gracias a los que leyeron hasta acá. Quizás a la noche siga, o si no, la guelta en Chilito.

Yao los vemos.

jueves, abril 15, 2010

Crónicas Chuchetas CLXVIII: En Buenos Aires.

Cuando lean este post, yo estaré en Buenos Aires, con mi chanchi y el Gato.

Este viaje nos salió de casualidad: un día el Gato me llama de la pega diciéndome que tiene un curso en Buenos Aires. Cachamos cuanto costaba mi pasaje más los impuestos de la chanchi (hasta los dos años los niños pagan los puros impuestos) y listo, le dimos a la idea.

Tuvimos que sacarle carné de identidad a mi chanchita (se ve tan hermosa!) y comprarle ropa más abrigada, porque la humedad hace que se sienta más frio. Además que está lloviendo por allá.

Estoy más entusiasmada que la cresta con este viaje. Debe ser porque no salimos de vacaciones y me sirve para salir de la rutina de la casa.

Voy a sacar cualquier foto, sapear harto y a la vuelta les cuento todo lo que vi.

Yao los vemos.

lunes, abril 12, 2010

Crónicas Chuchetas CLXVII: Dueña de casa.

Desde que escribí el post pasado y ahora que estoy por renunciar, como que le tomé el peso a ser dueña de casa, definición que antes me cargaba, pero ahora me gusta.

Es que aunque una trabaje es dueña de casa, poh. O al menos así lo veo yo: teni que cachar que hay pa' cocinar, lavar la ropa y todas esas menudencias que hacen que la casa funcione. Como administradora del hogar.

Pero puta que es diferente estar todo el día en la casa, y que la pega de una sea ser dueña de casa y que no te paguen ni uno. Además de estar criando. Porque criar significa tener paciencia y tiempo, y olvidarse de una. Gueno, ni tanto. Pero por ahora no uso aros (antes no podía salir sin ellos), ni ropa incómoda ni sepsi. Pura comodidad para tomar a la chancha, mudarla, pasearla, jugar con ella, y la paciencia para darle de comer, peinarla, entretenerla.

Asi es que no me queda otra que ser dueña de casa y hacer lo que ellas hacen: ver teleseries (las brasileñas del 13 están filetes), pasear a la chancha en el coche, cachar los precios de los productos que más se consumen en la casa (incluyendo las frutas y verduras), saber los movimientos de los vecinos (no es que sea sapa), preocuparme de la Petunia y Jacinto (nuestra perrita y nuestro gato cerdo, respectivamente) y esperar que llegue el hombre que me ampara de la pega. Y pasar en el supermercado y en la feria.

Esto es lo que escogí por ahora: criar yo misma a mi hija y quedarme en la jato con ella. Con todo lo que ello implica. Y que todavía no cacho bien bien lo que es, cómo es. O como me dijo mi mamá, los tiempos de ahora no son los de antes, que la mujer se quedaba en la casa y listo. Aunque yo leo, escribo y navego en internet. Así como una dueña de casa 2.0.

En fin, gueas que pienso a veces.

Yao los vemos.

lunes, abril 05, 2010

Crónicas Chuchetas CLXVI: El dilema sin solución.

Me llamó la atención que con el post anterior me llenara en poco rato de comentarios, la mayoría apoyando mi decisión, lo que les agradezco muchichichísimo. Y la loca que opinó que es una tontera, le digo arturo que soy retonta.

Es que la situación es complicada y muchas mujeres no les queda otra que "hacer de tripas corazón" y meter a la guagua a sala cuna, esperar que se la traten bien, y ponerse a trabajar. Y otras, como yo, podemos quedarnos en casa. Pero yo me pregunto otra cosa: cuando a una le gusta harto su trabajo, se siente realizada, se imagina cómo será en un tiempo más cuando la asciendan o tenga más experiencia, o un proyecto, que se yo, ¿dan más ganas de volver a trabajar? Porque mi excusa para no volver es criar, porque antes nica me quedaba en la casa sin hacer nada, sólo porque la pega me cargaba. Nunca tan ociosa.

De verdad me lo pregunto.

Lotro que me pregunto es si existe la edad adecuada para dejar a los hijos al cuidado de una nana, mientras una trabaja en horario de oficina. ¿Quién mejor que una cuando son guaguas, y ver día a día sus pequeños cambios? Y cuando van al colegio, ayudarlos a aprender a leer, a sumar, a entender el mundo. Y luego, la adolescencia... Por otro lado está la satisfacción de una, porque ser dueña de casa es más fome que la cresta y ser una mamá amargada que pasa todo el día en la casa a convertirte en una mamá histérica que puro trabaja y que cuando te ve te puro reta, hay un puro paso.

Todavía no cacho cómo seré, porque voy dejando que la vida me lleve la mano. Además tengo algunos proyectos en mi cabeza, ideas dando vueltas, que llevaré a cabo de a poco. Pero sí tengo la idea de cómo quiero ser: ayudar a la chanchi con su aprendizaje, cocinarle rico, que se sienta amada y segura, que esta casa (o la que sea) es su hogar.

En fin, tantas cosas que hay que solucionar por el sólo hecho de parir, de tratar de ser una mujer completa, de ser una buena mamá.

Pero si fuera fácil no tiene brillo, ¿onofre?

Yao los vemos.

domingo, abril 04, 2010

Crónicas Chuchetas CLXV: Sobre la decisión pelúa.

¿Se acuerdan del post que escribí hace un tiempo? Ese sobre una decisión muy importante y trascendetal que debía tomar.

Gueno, la tomé que rato. Y ya estoy tranquila, porque cuando escribí el post, me daba mil vueltas y pensaba y pensaba. Me angustié su resto, la verdad.

Quizás algunos ya han cachado, pero la decisión tiene que ver con que renunciaré a mi trabajo, para dedicarme 100% a mi hija.

Cuál es el atao: que tengo un buen trabajo, pero no me gusta para nada. Bueno en qué sentido: guenas moneas, muchísimos beneficios, poca pega, tranquilo el ambiente. Es que llegué a ser secretaria por cosas de la vida nomás (de pendeja también) y no me motiva para nada. Una vez lo escribí, lo pueden recordar aquí.

Desde que trabajo de secretaria (me parece que de los 23 años, y ahora tengo 37) siempre me he sentido su resto amarga, siempre mirando por la ventana para afuera y escribiendo en mis ratos de ocio. Y siempre renunciaba. Lo otro que me daba eran enfermedades como colon irritable, o me cansaba caleta, o me bajaba el ánimo. Pa' que hablar del fomingo, en que me daba una pequeña depresión tan solo de pensar en el lunes. Y recién el miércoles andaba más contenta.

Claro que con mi trabajo actual como que me calmé su resto, porque tengo muchos beneficios (monetarios me refiero), un buen ambiente, un jefe piola. Pero no me veía jubilando en ese puesto, por más bueno que sea.

Asi es que cuando me vine pa' la jato con pre natal, sin querer queriendo, me traje todas mis cosas. Ni tantas, la verdad, porque para mí la oficina no es mi segundo hogar ni nada, de hecho ni uso el correo de la pega para cosas personales. Y a medida que pasaba el tiempo en que mi chanchi crecía se me hacía imposible pensar en la idea de tenerla en sala cuna (no podía ni pensar en esa posibilidad porque me daban ganas de llorar en forma inmediata), y cuando pensaba en las levantás temprano, abrigándola, dejándola en la sala cuna, luego irme a la pega, hacer lo que me apestaba... más depre me daba.

Así llegó un día de verano es que nos estábamos bañando en la piscina con el Gato, mientras mi mamá me veía a la chancha (esos extraños momentos a solas que tenemos) y le dije que ya tenía casi 37 años -todavía no los cumplía- y que estaba chata de trabajar en algo que me cargaba, que ya era hora de hacer lo que más me gustaba y que de pura agilá y asustona no hago: escribir.

Al Gato le dio un infarto pero luego que se recuperó me dijo que ya me cachaba, de hecho para él también es la idea que yo críe a nuestra chanchi, aunque en las moneas tamos fallando su resto. Igual mi sueldo cuenta. Pero le sacamos punta al lápiz y le vamos a puro darle con fe. Lo gueno es que no tenemos deudas, aunque tampoco tenemos na', asi es que tamos bien.

En fin, próximamente seré dueña de casa con todas las de la ley: sin sueldo y con cuenta rut. Porque tengo que ir a cerrar la cuenta corriente, ver el atao de la isapre, de las imposiciones. Claro que lo mejor ha sido no tener que usar más tacos, no maquillarme más, no usar cartera ni ropa con la que me sentía disfrazada. También seguiré asistiendo al taller literario, porque la escritura no la dejo por nada. Aunque con la chanchi tengo repoco tiempo, la verdad.

Eso era poh.

Yao los vemos.

viernes, marzo 26, 2010

Crónicas Chuchetas CLXIV: El terremoto interior.

Conversaba con la siquiatra del terremoto y la cacha de la espada, entonces ella me comentó que en los casos que una se ve tan cerca de la muerte (ya sea porque te cagaste de susto o por el rollo personal) se cuestiona la vida que tiene.

Yo conozco a algunas personas que les pasó. Que se preguntaron qué cresta esperan de la vida, de su vida, de sus relaciones, de su trabajo, de su día a día.

Que pelúo encuentro yo. Será porque mi única preocupación después del terremoto fue que a la chanchi no le pasara nada, que el Gato se mejorara de una vez por todas de las amigdalitis y faringitis que le dan tupido y parejo (y no es talla) y que cerca de esta casa tuviera una feria guena pa' ir a comprar.

Además que mi último terremoto personal lo tuve junto con el nacimiento de mi chanchi, y no es por hacerme la misteriosa al peo, pero ya les contaré.

¿A algunos de ustedes les pasó? ¿Esa onda de preguntarse qué cresta mi vida? Suerte con eso, porque puta que es cansador preguntárselo, y luego, hacer lo que hay que hacer.

Yao los vemos.

jueves, marzo 25, 2010

Crónicas Chuchetas CLXIII: Tiempo para mi.

Con el cambio de casa, el terremoto, el desorden, las réplicas, llegó un día que colapsé. Tenía puras ganas de irme a vitrinear, tomarme un café, SOLA.

Los que me leen de hace tiempo se acuerdan de cómo escribí acerca de mi embarazo, lleno de contradicciones y miedos. Espero que a muchas les haya servido leer mi punto de vista, porque lo que es yo no encontré en ninguna parte en internerd algún foro donde sentirme comprendida.

Y a pesar que amo a mi hija más que a nada en el mundo - más que al Gato, porque hombres hay muchísimos, pero mi hija es única- a veces me cansa y quisiera no tenerla un par de horitas nomás.

Lo mejor de todo es que caché que no estoy sola, como en el embarazo. Hoy encontré en la revista Paula este reportaje, que me alivió harto leerlo.

Yo cacho que el problema es sociológico, por decirlo de alguna manera. Apenas una queda embarazada, se habla de "la dulce espera". Sí claro. De dulce no tiene nada: te hinchai, retienes líquido, engordas (a algunas esto sí que les deprime), y al final tienes que dormir sentada. Claro que la primera vez que sentí moverse a mi chancha lloré, y cada vez que iba a control y la veía me sentía infinitamente feliz. Pero que es incómodo el embarazo, lo es. Eso sí que todo el mundo se hace el loco al respecto, porque ser mamá es lo mega máximo. Como me dijo la siquiatra una vez, es peor ser mala madre que puta.

Pienso en algunos países de Europa donde abortar no es tema de discusión y la que lo hace nadie la apunta con el dedo. Supongo que la maternidad debe verse de otra manera, donde si ves a tu vecina que fue mamá hace poco tomándose un copete o carreteando con sus amigas no piensas: ¿qué hace aquí si hace poco fue mamá?

Personalmente, necesito un tiempo para mí. Unas horitas nomás, no pido mucho. Me di cuenta hace una semana atrás, que tuve que hacer un trámite y como estaba mi mamá, mi hermana y mi sobrina mostra en la casa, jui sola. Me demoré repoco en lo que tenía que hacer, entonces me puse a caminar, mirando a la gente, vi la Iglesia de la Divina Providencia, después pasé a los Dos Caracoles a mirar, me compré un chaleco, le compré un regalo a mi sobrina, y como ya era hora de salida de la pega del Gato, pensé en ir a buscarlo y venirnos caminando, como antes, cuando éramos los dos nomás. Estaba en eso, cuando me llama mi hermana y me dice: se despertó y quiere tu teta, nada más. La chanchi llorando de fondo.

Tuve que tomar un taxi y rajar para mi casa. Pero me hizo harto bien desconectarme de todo.

Mi problema es que nadie te dice las cosas de verdad, y una se encuentra con estas sorpresas desagradables. Nadie te dice la verdad del embarazo, de los primeros meses de nacida, de los sentimientos que a una la embargan... y no se trata de no amar a mi chanchi, se trata de que también soy persona, mujer.

En fin, gueas que pienso a veces.

Yao los vemos.

miércoles, marzo 24, 2010

Crónicas Chuchetas CLXII: Terremoto juliao, segunda parte.

Según mi sobrina mostra Vale (de 12 años) apenas terminó el terremoto sonó el teléfono con mi llamada. Y por esa misma razón mantuvimos la línea teléfonica en nuestra nueva casa, porque -como todos saben- los celulares murieron, y gracias al teléfono pudimos comunicarnos con toda nuestra familia, ya que funcionaron las líneas hasta las 7 de la mañana.
Antes de subirnos al auto, le pasamos velas a la señora María, nuestra vecina (ex ahora) que vive sola y que no encontraba nada. El vecino del otro lado, don Hernán, andaba en la calle preguntando cómo estábamos.
Abrigué a la chanchi, agarramos el par de linternas que mi suegro nos había regalado hace un tiempo atrás, y partimos lentito a buscar a mi hermana, que vive relativamente cerca; unos 10 minutos en auto.
Lo que más me llamó la atención fue la cantidad de autos y gente que andaba en la calle, como si fueran las tres de la tarde. Mucha gente en las plazas, con sus perros y frazadas (quedaba clarísimo que vivían en los tantos edificios de departamentos de Providencia), y todo el mundo andando tranquilo, dejando pasar, como nunca en las calles de Santiago. El Gato manejó lento, y mientras tanto yo iba marcando el celular de mi hermano, con nada de señal.
Al edificio donde vive mi hermana no le pasó absolutamente nada, pero igual partimos para mi casa. En el auto pusimos la Cooperativa y comenzamos a darnos cuenta de la intensidad del terremoto y que fue en casi todo el país.

Ya en mi casa, nos acomodamos para pasar la noche en vela. Mi hermana con mi cuñado andaban con mp3 y lo que ellos escuchaban, nos contaban. El Gato también escuchó las noticias; yo estaba preocupada de mi chanchi nomás. También le explicamos a mi sobrina mostra que podían venir réplicas fuertes, para que supiera y no se asustara. También hablábamos con mi mamá por teléfono, hasta que mi hermano llegó tipo 6 y media de la mañana (es vecino de mi mamá, por eso). Amaneció, tomamos desayuno (con harta azúcar, para tener energía) y seguimos cagaos de susto, escuchando la radio.

Como no teníamos luz, alrededor de las 8 de la tarde partimos a Irarrázaval. La idea era encontrar un local abierto, comer algo, enchufar los celulares (aunque no servían para nada) y ver noticias.

Cerca de la plaza Ñuñoa encontramos un local, donde pedimos unos churrascos y vimos noticias. Puta que es diferente escuchar a ver. Fue muy muy impactante ver la zona de Concepción destruida.

Lo peor es que venían y venían réplicas, entonces estábamos comiendo, viendo noticias, mi hermana hablando por celular con mi mamá, y venía el remezón. Yo salía cascando con la chanchi en brazos y el Gato siempre tratando de tranquilizarme.

Y más que irme por los detalles del día a día (que fue el doble de estresante porque la persona que nos cambiaría el lunes de casa no llegó, ya que estaba en Constitución atrapado), recuerdo el ambiente en general que se vivían en esos días: la gente andaba distinta, con cuidado, impactada. El domingo 28, bien temprano, partimos con el Gato a un supermercado que nos quedaba cerca de la casa, a comprar pocas cosas, porque jamás entré en esa locura de comprar harina por miles de kilos, como vi. Y el supermercado estaba lleno de gente, llenando el carro de abarrotes como si fuera el fin del mundo. Si me voy en la mística, como que las energías estaban bastantes bajas. Nosotros compramos lo básico para tomar desayuno y hacer almuerzo, nada más.

También compré pan en un almacén cerca de mi ex casa. La gente estaba haciendo la fila (me parece que fue la mañana siguiente del terremoto) y mientras tanto el Gato con la chanchi andaban comprando bebidas. En ese momento conocí a más vecinos, y todos contaban cómo lo habían pasado, cómo estaban, que se les había roto. Llegó el pan (que no era mucho) y no faltaba el desubicado que quería como 20, entonces el dueño del boliche más toda la gente le decíamos que fuera solidario, que todos los vecinos queríamos pan. Yo compré 7, y vendían de acuerdo a la cantidad de gente que quedaba.

Ya será un mes del terremoto, y cuando hago memoria para escribir este post, por supuesto que no son buenos recuerdos (que obvio), son más bien días raros, con la gente asustada, sin luz, viendo noticias tristes, de la gente pasándolo pésimo.

Así fue más o menos la cosa.

martes, marzo 16, 2010

Crónicas Chuchetas CLXI: Terremoto juliao, primera parte.

He estado tantos días desconectada de internerd que no cacho por donde empezar. Me gustaría visitarlos a todos primero, para ver como van y cómo vivieron el terremoto, pero aprovecho de bolsear internerd a algún vecino pajarón que no pone clave, ya que mañana (se supone) nos instalan todo el pack de la compañía de cable y telecomunicación, entonces, cuando mi guatona se duerma, podré navegar con calma y guena letra.

Y a pesar que han pasado varios días ya del terremoto, igual quiero contarles mi experiencia. A los que no les interesa, pueden dejar de leer. Así de fácil.

El viernes 26 de febrero en la mañana firmamos el contrato de arriendo de la casa en que me encuentro ahora. Como nos creíamos organizados, el Gato había pedido vacaciones (la idea era cambiarnos y luego escapar a Viña del Mar), la mudanza la haría una persona que es de nuestra plena confianza y teníamos casi todo embalado. Felices por haber firmado el contrato, partimos a almorzar comida peruana.

El sábado 27 se nos pasó embalando y ordenando. Esa noche hicimos la cama en el living (usando solamente el colchón) porque la idea era tener el domingo más relajado, para así el lunes subir todo al camión con calma.

El Gato se acostó cerca de las 3 de la mañana; nosotras con la chancha estábamos zeta que rato. Quizás mi miedo a los temblores nos ayudó a salir prontamente de la casa esa madrugada. Y mi temor es bastante obvio: que se convierta en terremoto. Porque la diferencia la da la duración del movimiento, y a eso yo estoy siempre atenta. Quedé traumada con el terremoto del 85, de seguro.

Me costó despertar al Gato. Mucho. Creo que le dije que se levantara porque era un temblor fuerte. Salimos a la terraza y comenzó el movimiento con ruido, mucho mucho ruido. ¿Cómo poner en palabras el terror de ese momento? Para los que nunca han vivido un terremoto, la tierra se mueve como cuando una está arriba de un barco en el mar bravo. Algo así. Encima de la mesa de la terraza teníamos diarios (para embalar lo delicado) que se caían y los colgantes que tengo en el jardín sonaban muy fuerte, por el movimiento. Mi chanchita durmió todo el rato, la Petunia (nuestra perrita) saltaba al lado nuestro y mis gatos salieron corriendo y gritando, asustados. El Gato nos abrazó y la verdad es que su actitud tranquila me mantuvo más o menos estable, porque lo único que hice fue rezar y abrazar a mi hija, que no se despertó.

Después el Gato me comentó que lo único que hizo todo el rato fue mirar las paredes, por si se caían. Y mirar el tendido eléctrico afuera, porque los cables estaban rojos. Afuera de nuestra casa habían unos cables todos quemados, en el suelo.

Por puro instinto, apenas terminó el terremoto, llamé a mi hermana que vive en un 5 piso. Estaba muy tranquila, y le dije que partíamos a buscarla, ya que vivíamos relativamente cerca. Llamé a mi mamá que estaba sola y lloraba la pobre, porque mi hermano estaba de vacaciones en Viña del Mar. La tranquilicé un poco contándole que iba a buscar a mi hermana, que estábamos todos bien.

Después sigo, porque la chanchi tiene hambre.

Gracias a todos por la preocupación.

viernes, marzo 05, 2010

UPDATE (bolseando internerd)

Estoy en la casa de mi suegro bolseando internerd, dando las gracias por las felicitaciones que me dejaron en mi facebook por mi cumple (el jueves 4 cumplí 37) y revisando correos de la pega y gueas así.

El martes me cambié de casa y por eso estoy desconectada. Han sido días terribles después del terremoto, sólo dar las gracias por que no nos pasó nada, pero ver el dolor ajeno es demasiado.

Ya me pondré al día con mi blog, los leeré a todos y ojalá la gente que ha sufrido tanto tanto tanto de a poco reconstruya su vida.

Lo único terrible fue que un hijo de la gran puta atropelló a mi Pulgosito, pero lo enterramos en la casa. Nos queda la Petunia (nuestra perrita) y Jacinto, hermano de Pulgoso.

Un abrazo apretao a todos.

martes, febrero 23, 2010

Crónicas Chuchetas CLX: Te dije que no pusieras el mail en tu perfil.

Hace un tiempo atrás tenía puesta mi dirección de correo electrónico en mi perfil blogger. Porque sí nomás. Hasta que un lolito me escribía correos comentándome mis posteos. Onda que yo escribía que me sentía triste, y el gueón me mandaba un mail diciéndome que pucha que pena que estuviera así, que ojalá tirara para arriba... Yo no le respondía nada, pero el joven en cuestión seguía con los correos.

Entonces saqué mi mail del perfil y de seguro bloquié al juliao, no me acuerdo.


Y hace unos meses atrás me dije a mi misma que quizás alguien interesante, blogero también (o blogera, obvio) quisiera escribirme pa' conversar, hacer algo entretenido (como el taller literario en que estoy ahora), juntarse pa' escribir o miles de cosas más, y la única forma de contactarme es mi correo electrónico. Entonces lo puse de nuevo en mi perfil. Y hasta ayer cero problemas.

Porque ayer recibí un correo de un lolo diciéndome que estaba de acuerdo en lo de las flacas y que adonde vivo ahora, porque como digo que soy viñamarina de nacimiento...

Es bien raro esto del mundo virtual. Porque a muchos que leo y que me leen los tengo de amigos en facebook y me gusta sapearles las fotos de sus familias, de sus vacaciones, cachar que música suben, y los siento cercanos, y así cuando leo sus blogs tengo un contexto, y siento que estoy leyendo a alguien cercano y guena onda. Por eso me gusta que me comenten las fotos que publico, que me agarren pal hueveo también, saludarnos para los cumpleaños, mandarnos felicidades pa' la navidá, año nuevo, mandarnos abrazos virtuales. Y si alguna vez me quieren mandar un mail pa' contarme algo porque piensan que los puedo ayudar, la raja. Yo lo he hecho con la sita Sabina, y me ayudó caleta.

Pero que un gil que no conozco ni en pelea de perros me escriba un correo a pito de nada como que me entra a molestar su resto. Si pa' eso tengo la opción de comentar. Está bien, no tengo la opción de anónimos (se me llenaría de gueones ociosos escribiendo gueas), pero hacerse un perfil blogger mula no es taaaaaan complicado tampoco (te demorai 5 minutos con raja).

Como aclaración: no tengo un blog para buscar pareja (tengo mi hombrón, y aunque nos agarramos de las mechas de vez en vez, nos amamos), ni para coquetear, ni para hacerme la gueona, ni para que crean que soy entera top. Tengo un blog porque me gusta escribir, me gusta que me lean, y los que me conocen en vivo y en directo saben que soy igual por escrito como en vivo. Y tampoco me creo mijita rica que todos se enamoran de ella.

Igual no pienso sacar mi mail de mi perfil. Apuesto a que varios les ha pasado, ¿onofre?

Yao los vemos.

sábado, febrero 20, 2010

Crónicas Chuchetas CLXI: Las desnutrías que comen puro chocolate y tortas.

No hay gueá que más me empelote en la vida que esas minas terribles de flacuchas y que cuando le preguntan que comen, responden: chocolates, tortas, comida italiana, dulces. Sí, seguro. Y yo soy tan gueona que les creo.

Claro que me refiero a las locas de la tele, obviamente. Me acordé de esto por el festival de Viña, estuve leyendo en un diario de farándula que una loca está regia y cuando le preguntan ella dice que el ser mamá le ayuda y que es por genética. ¡Mentira! Sé por primerísima juente que la loca esta no come ninguna gueá, que está entera desnutría por lo mesmo.

¿Cuál es la idea de mentir tanto? Igual es preocupante porque las pendejas les creen, entonces se preguntan qué como las lolas estas comen tanto y son tan regias. Yo les digo cómo: porque es mentira poh!!!!!!

Tenía la necesidad de descargarme de las mentiras de las desnus (así le llamamos a las desnutrías en mi familia). Si ser flaca regia, tener el poto parao y todo eso cuesta, hay que comer terrible de sano, hacer harto deporte y si te dan ganas de comerte un dulce, obligá a comerte un plato gigante de repollo. Y no es talla.

Es lo mismo pero al revés de las guatonas: siempre dicen que comen poco y una las ve cada día más gordas. ¿Raro, no?

Así con las gueas de la vida.

Yao los vemos.

miércoles, febrero 17, 2010

Crónicas Chuchetas CLVIII: En el trome con la chanchi.

Enveces me pregunto si algún lolito del extranjero me leerá. Probablemente no, porque obviamente si uno no es chileno no cacha nada, cosa de mirar el título que le puse a esta entrada.

Eso de hablar al revés las palabras mi papá lo hacía desde yo era niña: él iba al ñoba (baño pa' los no vivos), decía "alverre" en vez de al revés, y un montón de palabras que no me acuerdo. De ahí mi facilidad pa' dar guerta las palabras, aunque ahora sea típico de los chorizos y flaites.

También me pregunto si alguno de los que me lee y no me conoce en vivo y en diresto piensa que hablo así, medio flaitonga y con puras chuchás. Les respondo: sí y no.

La cosa es que hoy partimos al control de los 6 meses de la chanchi: ta terrible de sanita, gorda y hermosa. Y comienza a almorzar, cosa que les contaré en otro post. El Gato no pudo acompañarme porque no logró escaparse antes de la pega, y como igual me aburro en la casa y la chancha se porta bien cuando andamos en la calle (salió entera callejera), partí a Independencia a comprar 5 metros de tela que necesito para tapizar un sillón que le tengo harto cariño, además que tengo un vecino que es maestro tapicero y me cobra barato por la pega. Súmenle que como soy entera avispá el finde compramos un coche paraguas (el otro es entero bacán pero no puedo andar sola con la chanchi) porque quiero andar pa todos laos, en micro, taxi y metro, que tanto.

De la pediatra caminé hasta el metro Santa Lucía. Cuando una camina no cacha las escaleras, pero vagínense (bah, estoy como The Yeguas) imagínense con el coche. Mientras miraba y miraba la chorrera de escalones y trataba de pensar una manera de bajarlos sin sacar a la guatona del coche (porque si lo hago agarra papa con los brazos y después la siento y llora como si la estuvieran matando y la gente me mira como si fuera mala mamá, aunque no me debería importar, pero la gente es entera sapa), un lolo me ayuda a bajar. Después trato de pasar por el torniquete famoso con el coche y llega un guardia y entre que me reta y me dice que está una puerta para que la gente con coche o en silla de ruedas pase, porque yo le reclamé que el metro es pa gente con dos pies nomás. Pasé por la famosa puerta y me encontré con la chorrera de escalones de nuevo. Y como soy entera pulenta, agarré el coche con la chancha adentro y los bajé. De pasaita les cuento que mi hija hermosa está pesando 8 kilos 350 gramos, nada menos.

Por la hora (alrededor de las 5 de la tarde) y por ser febrero (Santiago cuasi pelao) el metro estaba bastante decente, como antes del Transantiago. Me bajé en Los Héroes y para hacer el transbordo a la línea 2 me ayudó otro hombre. Las minas ni pescan, lo que me parece raro si nosotras somos las que nos embarazamos y parimos y criamos. En fin. Por suerte las líneas nuevas del metro tienen ascensores (que usan harto las viejas guatonas balsas; deberían caminar las cerdas), lo que me hizo el resto del viaje más agradable.

Claro que de la estación Patronato hasta la calle Independencia son alrededor de 4 cuadras, donde vi harta pobreza, perritos tristes, malos olores... otro Santiago. Lo gueno es que encontré una tela preciosa y barata, después el Gato nos pasó a buscar en el tocomocho y listo.

Por eso ahora estoy raja. Lo que pasa es que en las mañanas me levanto temprano y camino como dos horas (mientras mi cerdita habla en su idioma guaguno y duerme y se despierta feliz), entonces como que me voy al chancho con la actividá.

Yao los vemos.

lunes, febrero 15, 2010

Crónicas Chuchetas CLVII: Soy inmensamente feliz.

La desición que tenía que tomar y que me tenía tan preocupada ya la tomé. Pero les voy a contar cuando ya tenga todo listeilor, pa' que todo me resulte bien. Asi que tranqui con la copucha.

Y desde que decidí muchas se aclararon, y el Gato decidió otras y llegó la Petunia (nuestra perrita Fox Terrier Chilena, entera pelusona) y en la familia ahora somos cinco (más Jacinto y Pulgoso, los gatos guatones) y toda mi vida es la raja. Me siento muy muy mega plena.

No crean que vivo en las nubes, pero nosotros no tenemos problemas: hay situaciones que mejorar y otras que se podrían mejorar. Me carga la palabra "problema", de hecho. Por ser, no tenemos casa propia. Lo que pasa es que no nos gustan los deptos y las casas que nos gustan son caras y preferimos esperar su resto para comprarla. Por esta razón es que dejaremos la comuna de Providencia (donde vivimos en una casa grande pero entera vieja que se nos llovió en invierno y me veía entera pituca con la media guata de preñá y llena de ollas con agua, obligá a reirme nomás) y nos iremos a Ñuñoa, a una casa un resto más chica pero con un patio bacán y llena de luz, que es lo que más me gusta.

Siento también que la maternidad me hace sentirme más joven. Cachen que en marzo cumpliré 37 años. Es decir, me faltan tres para los 40. ¿Y ustedes creen que yo me siento adulta o más señora? No poh, cada día me siento más jovial, con más energía, con más ganas de hacer cosas, aparte que con la chanchi no paro renunca, y gracias a esto último he adelgazado sin querer queriendo, lo que es más pulento aún. Parece que hasta bajé una talla, aunque la guata sigue ahí, por eso no cerdeen si quieren tener un hijo.

También me gustaría tener un auto para mí y otro para el Gato, en vez de uno para los dos. Pero son cosas que ya vendrán, y las cosas no mueven mi vida ni cagando, porque lo que mueve el mundo lo tengo de sobra: el amor. Que sería de mi sin el amor que siento hacia mi hija hermosa, y hacia el hombre que me ampara, como dice mi mamá gueviando.

Puro amor para todos. La pulenta. ¿Pa' que quiero plata si no soy capaz de amar?

Yao los vemos.

domingo, febrero 07, 2010

Crónicas Chuchetas CLVI: Somos adultos cuando aceptamos a nuestros padres.

Cuando somos brocas, nuestros papás son los mejores y no les encontramos ningún defecto. O por lo menos a mi me pasaba así, los encontraba enteros bacanes, mi mamá era la mejor del mundo, y mi papá era perfecto.

Lo obvio: llega la adolescencia y nuestra visión sobre ellos cambia. Pa' que los voy a latear sobre un tema que se ha escrito y se sigue escribiendo. A prosópito de la adolescencia, mi sobrina mostra (que hoy cumple 12 años) está entrando raudamente a la "edad del pavo", y puta que a veces hay que tenerle paciencia, se pone mega antipática, contraria a todo... insoportable. Yo la miro y pienso que a su edad fui igual y me encontraba simpática.

La cosa es que seguimos creciendo, estudiando, trabajando, enamorándonos y criticando a nuestros padres. Nos vamos de la jato paterna, pagamos cuentas, vamos cachando cómo es el mundo real, vamos de visita a la casa en que alguna vez vivimos, y entonces, miramos como iguales a nuestros padres.

En el fondo, vamos cachando sus trancas, sus miedos, sus defectos, entendemos sus enseñanzas, sus castigos hueones, sus palabras, sus gestos. Pero no da rabia como en la adolescencia, sino una tranquila aceptación que nuestros padres son hombres y mujeres como todos nomás.

Entonces ya dejamos de ser niños para ser personas grandes. Porque una no puede vivir eternamente enamorada del padre como si fuera una niña o esos hombres que piensan que su mamá es una santa, arrastrando el complejo de Edipo por siempre.

A raíz de algunas conversaciones y de mirarme un resto a mi misma es que llegué a esta conclusión. Pienso que es resano tener una relación de adulto a adulto con nuestros padres, o en mi caso, con mi madre (porque mi papá hace 11 años que se murió). Me gusta relacionarme así con mi mamá, porque tenemos otro tipo de conversación, yo la escucho sus relatos de niña, o cuando estuvo casada con mi papá, y de a poco voy comprendiendo y abuenándome con algunas etapas de mi desarrollo que me sentí incomprendida o castigada injustamente.

Gueas que pienso mientras crío.

Yao los vemos.