lunes, febrero 15, 2010

Crónicas Chuchetas CLVII: Soy inmensamente feliz.

La desición que tenía que tomar y que me tenía tan preocupada ya la tomé. Pero les voy a contar cuando ya tenga todo listeilor, pa' que todo me resulte bien. Asi que tranqui con la copucha.

Y desde que decidí muchas se aclararon, y el Gato decidió otras y llegó la Petunia (nuestra perrita Fox Terrier Chilena, entera pelusona) y en la familia ahora somos cinco (más Jacinto y Pulgoso, los gatos guatones) y toda mi vida es la raja. Me siento muy muy mega plena.

No crean que vivo en las nubes, pero nosotros no tenemos problemas: hay situaciones que mejorar y otras que se podrían mejorar. Me carga la palabra "problema", de hecho. Por ser, no tenemos casa propia. Lo que pasa es que no nos gustan los deptos y las casas que nos gustan son caras y preferimos esperar su resto para comprarla. Por esta razón es que dejaremos la comuna de Providencia (donde vivimos en una casa grande pero entera vieja que se nos llovió en invierno y me veía entera pituca con la media guata de preñá y llena de ollas con agua, obligá a reirme nomás) y nos iremos a Ñuñoa, a una casa un resto más chica pero con un patio bacán y llena de luz, que es lo que más me gusta.

Siento también que la maternidad me hace sentirme más joven. Cachen que en marzo cumpliré 37 años. Es decir, me faltan tres para los 40. ¿Y ustedes creen que yo me siento adulta o más señora? No poh, cada día me siento más jovial, con más energía, con más ganas de hacer cosas, aparte que con la chanchi no paro renunca, y gracias a esto último he adelgazado sin querer queriendo, lo que es más pulento aún. Parece que hasta bajé una talla, aunque la guata sigue ahí, por eso no cerdeen si quieren tener un hijo.

También me gustaría tener un auto para mí y otro para el Gato, en vez de uno para los dos. Pero son cosas que ya vendrán, y las cosas no mueven mi vida ni cagando, porque lo que mueve el mundo lo tengo de sobra: el amor. Que sería de mi sin el amor que siento hacia mi hija hermosa, y hacia el hombre que me ampara, como dice mi mamá gueviando.

Puro amor para todos. La pulenta. ¿Pa' que quiero plata si no soy capaz de amar?

Yao los vemos.

5 comentarios :

M dijo...

que te salga todo bien en tu decisión. Te mandé la invitación al correo de gmail que tení como contacto en el perfil :D

Julio dijo...

Pta que wena...asi se habla!
Para que ver las cosas como obliga el mercado y la sociedad embobada con la tele y las tontas weas.!!! Ser feliz debe ser nuestro objetivo y para lograrlo MUCHAS veces tenemos las cosas a mano...
salud!!! me encanto tu chucheria de hoy!

Sabina Atalaski dijo...

Toy feliz que tíh feliz. Te lo mereces, por derecha y güena tela.

Además que una madre feliz tiene más probabilidades de criar brocas felices, así que por la chanchi (que ptas que es linda la cabra ´e miéchica!) más pulento todavía.

Pa Ñuñork? Mitch... pa variar voy a seguir pasando cerca ´e tu casa entonces. Cuando paso cerca de la actual, SIEMPRE me acuerdo de tí (pero la verguenza me impide llamarte y pasar, pa que veai que soy wea).

Un abrazo y lele lele pa adelante.

Laura Virtual dijo...

Que lindo post lleno de optimismo y buena onda.

Yo también soy feliz y no me quejo de la vida... no deseo más de lo que tengo y lo que tengo lo disfruto caleta.

Tambien hay custiones que me gustaría fluyeran mejor, pero por mientras, pa que me voy enrrollar con eso.

Si, de repente tengo mis bajones, menos mal que duran poco y también alguna tranca con mi autoestima.

Pero se que de fuera mi vida se ve la raja, principalmente porque siempre ando motivada por cosas pequeñas y simples.

Además la jovialidad puta que es importante... fisicamente te hace envejecer mejor, a pesar de los excesos y mantiene el espiritu for ever young...

Te lo dice una vieja pendeja.
Un abrazote

bellota_b dijo...

Esta reflexión supongo que es tarea para todos.
A veces uno deja de prioridad el motor que tu dices...si no hay amor,no hay vida sana.
Oye ,yo amo ñuñoa,ahí tuve toda mi infancia y juventud.